Charlamos con la experta en marketing y comunicación Marisol García.

Marisol García (Cubelles, Barcelona,1982) es una joven emprendedora que lidera un equipo de profesionales dedicados a impulsar el crecimiento y la visibilidad de las pymes y emprendedores mediante estrategias de comunicación digitales. A través de Marisol Comunicación, empresa con sede en Cubelles, ofrece a sus clientes una visión diferente de enfocar sus acciones en el mundo digital siempre con la estrategia y el positivismo como banderas. Una firma que está dando mucho que hablar -para bien- y que seguro seguirá dando en el futuro. Vamos a descubrirla.

 

Lo primero Marisol, cuéntanos quién eres y cómo llegaste al mundo del marketing y la comunicación. ¿Ha influido el hecho de haber nacido en una generación casi ya digitalizada?

Luis, antes de nada, quiero agradecerte tus amables palabras en la introducción a esta entrevista, qué bonito que veas mi proyecto así porque precisamente es lo que quiero transmitir 😊.

¿Quién soy? Ufff… ¿Qué difícil es contestar esta pregunta? Cuando trabajo con clientes que acceden a mi mentoría de Marca personal es la primera pregunta que analizamos y nos cuestionamos. Y es muy interesante trabajarla, por lo difícil que es definirla y ajustarla.

Soy Marisol García, una mujer luchadora, con fuerza, con ganas de aportar, de ayudar, de relacionarme con personas de las que aprender. Porque me gusta aprender, porque soy curiosa, optimista, de energía positiva y, sobre todo y siempre, con una sonrisa en mi cara. Eso es lo más importante.

Llegué al mundo del marketing a través de una serie de circunstancias; un hecho, me llevó a otro. Soy periodista de formación (o de primera formación); he estado trabajando la mayor parte de mi vida en una redacción, hasta que un día me contrataron como editora de una revista de Golf. (¡Editora!!! Qué ilusión me hizo). Pero, con el tiempo, qué aburrido. Ya casi no escribía, coordinaba los reportajes de la revista, distribuía entrevistas, noticias, campeonatos a los redactores y tenía mucho contacto con el departamento comercial de la revista; la encargada de traer los anuncios a la revista.

Ahí empecé a tener un primer contacto con la estrategia, y sobre todo con el marketing. Estrategia para darnos cada vez más a conocer como revista, para tener un buen posicionamiento de marca, para atraer publicidad, para ofrecer buen contenido en nuestras publicaciones. En aquel momento, las redes empezaban a despuntar, y también el mundo digital. Fuimos de las primeras revistas de Golf en colgar la revista en la red, de darnos a conocer a través de Facebook, de desarrollar un blog de golf, y fue apasionante. Aprendí muchísimo y también me di cuenta de que estaba en el departamento equivocado, claro.

 

En los tiempos actuales, todo gira entorno a la utilización de las nuevas herramientas y canales digitales, como si el espacio offline se estuviese diluyendo. ¿Crees que esta tendencia va a seguir creciendo o todavía sigue siendo necesaria la convivencia del mundo online y offline?

Si algo me ha enseñado mi sector es que hay que estar en permanente alerta y ser como una caña de bambú que constantemente se va adaptando a las mareas del río.

No sé qué sucederá en un futuro, pero lo que sí creo, desde mi humilde opinión, es que no todas las empresas tienen porqué estar en el mundo digital. Y que la combinación del mundo online y offline, suma. De hecho, me gusta combinar estrategias de los dos entornos, y algo tan simple como, por ejemplo, trabajar la imagen de la marca en las redes, se debe potenciar siempre con el networking en eventos, en actos, presencia física que refuerza la imagen que proyectas en entorno online. Siempre y cuando las dos acciones estén coordinadas y haya una estrategia detrás. Es sólo un ejemplo.

 

Hay una frase que yo siempre comento en mi entorno: “cuenta a todos quién eres antes de que otros digan lo que no eres”. Hasta qué punto crees que comunicar (bien) lo que somos como empresa es vital para el crecimiento y cómo convencerías a una pyme cualquiera de esta necesidad.

¡Me gusta tu frase! Tengo una muy parecida: “hazlo bien y hazlo saber”. Porque me encuentro muchísimas veces, y creo realmente que el hándicap de cualquier proyecto es la comunicación. En mi trayectoria como asesora me he encontrado con que el que está al frente de una pequeña empresa sabe muy bien cómo es su producto o su servicio, conoce muy bien cuáles son sus características, a quién le puede interesar o puede servir, pero no piensa en cómo debe hacer para comunicar lo que está poniendo en el mercado y cuáles son las técnicas y las herramientas que le pueden ayudar a comunicar su producto. Ahí es cuando intervenimos nosotros, los profesionales del marketing.

Porque hay muchos productos que son fáciles y agradecidos de vender: los productos de moda, gastronomía, papelería, son relativamente fácil de exponer comunicativamente y fáciles de hacer llegar al público. Son productos atractivos. Pero cuando te viene un cliente que lo que tiene que vender en el mundo digital es una herramienta parecida a una pistola que lo que hace es expulsar espuma de poliestireno o poliuretano, pues claro no es tan sexy hablar de eso en las redes, ni tan fácil a priori para el CEO de la empresa comunicarlo en el mundo digital. Pero, sin embargo, el profesional sabe perfectamente dónde puede dar a conocer este producto y no precisamente en Instagram.

Hay una palabra clave que utilizas mucho en tu propuesta a las empresas: ESTRATEGIA. ¿Por qué es fundamental saber a dónde queremos ir como organización antes de plantearnos cómo ir? ¿Crees que el tejido empresarial actual, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, está orientado a un marketing y comunicación estratégica, o solo quieren implementar herramientas rápidas en busca de resultados inmediatos?

Para mí la palabra estrategia es clave. Cuando me preguntabas como era, una de las características muy propias de mi forma de ser es la analítica. Soy una persona que le gusta reflexionar y analizar lo que le rodea y sacar conclusiones de ello para avanzar y marcar un camino. Y, además, eso me pasa de siempre y lo aplico en mi vida diaria y personal. (¿Qué aburrida, ¿verdad?).

Así que qué más te puedo decir. Puede que esté equivocada en mi propio planteamiento (hasta de vida) pero creo que las acciones deben seguir una ruta.

Te voy a poner un ejemplo con dos clientes con los que he trabajado últimamente y que creo que puede responder a tu pregunta de por qué es fundamental tener una estrategia y saber a dónde podemos ir.

El primer cliente es un carpintero. Desde siempre supo muy bien qué quería hacer: qué tipo de servicio quería ofrecer en su carpintería y a qué tipo de cliente se debía dirigir. Necesitaba mi ayuda en temas muy concretos de ajuste de cliente y de planteamiento de su comunicación en la web y en las redes. Pero nada más. Él de forma intuitiva, tenía una estrategia ya definida de hace años. Había analizado su producto, sus características, a quien podía servir y qué quería conseguir con ello. Precisamente las claves básicas -rudas- de la estrategia es saber a dónde te quieres dirigir (marcarte objetivos) y marcar las acciones a realizar (tácticas). En seguida nos pusimos en marcha con éxito.

El otro cliente. Me explicaba que su formación fue la abogacía. Empezó a trabajar en un bufete, pero rápidamente decidió poner una consultoría laboral, dedicada a la asesoría a trabajadores. Cerró al año. En su asesoría había tenido relación con la conciliación; así que decidió formarse en este sentido y abrió otra asesoría, basada ahora en la ayuda a las personas desde la conciliación. También cerró. Cuando vino a consultarme estaba bastante confundido y quería reorientarse y trabajar su marca personal. Paradójicamente y a pesar de a lo que se dedicaba, ¿Crees que detrás de su trayectoria había estrategia?

Porque puede que la estrategia, cuando la planteas falle, claro… suele pasar. Pero si tu estrategia la tienes clara, lo que haces es corregir, simplemente, pero no cambiar, abandonarla y crear otra.

 

Las redes sociales, el marketing digital, el inbound marketing… ¿No nos estaremos ahogando en un océano digital? Y si no es así, ¿cómo crees que la pyme media de este país puede hacer algo cuando compite en este océano cada vez más rojo y en el que hay que hacer grandes esfuerzos por visibilizar la marca?

¡Esto es pregunta de examen! Lo que planteas al final son diferentes técnicas de una misma madre: el marketing digital. Como consultora y asesora de empresas, cuando recibo un cliente, su prioridad principal es tener visibilidad y tener más clientes. Esto es lo que buscan. Pero como profesional, y después de haber analizado su entorno, su mercado, su propia empresa, tengo que ajustarme y ofrecerle técnicas, canales que mejor se ajusten. Puede que le sirva trabajar los canales de social media, puede que adopte técnicas del Inbound marketing porque es lo que mejor le irá (y además sé aplicarlas), o puede que lo que mejor le vaya sean técnicas propias del marketing tradicional y no del digital.

El problema hoy en día es que todo el mundo está ofreciendo contenido y, además, en su mayoría es bueno. Aportan contenido de valor. Pero no damos abasto para consumir todo ese contenido. En la actualidad, el que está aportando creatividad en su publicación y lo está haciendo diferente, es el que está consiguiendo la visibilidad. Y claro, aportar algo diferente y creativo, no es fácil. Hoy en día este es nuestro hándicap.

Personalmente, y si leéis mis post en Linkedin o mis publicaciones en Instagram lo comprobareis, creo en el marketing del chup-chup, cocinado a fuego lento, sabiendo muy bien a quien dirigirte, tu cliente, aportando valor, escuchándolo e intentar hablar con él. Pero cada vez está siendo más difícil.

 

Otra de las palabras que definen tu forma de trabajo es OPTIMISMO. ¿Crees que ser y trasmitir emociones positivas tiene un efecto tangible en los resultados de una estrategia? ¿Lo aplican las pymes en su día a día?

Uffff… No sé si las pymes aplican el optimismo en su día a día. En mi caso es que el OPTIMISMO es intrínseco a mí. Sé que se consigue y estoy convencida de ello, y así lo transmito; no doy otra opción. Si aplicas la estrategia, puedes corregir, pivotar, pero dentro de una misma línea/ruta. Se consigue. Lo he visto.

Si tuvieras que convencer a un cliente de que necesita una estrategia de comunicación para lograr mejores resultados y solo dispusieras del tiempo que tarda un ascensor en llegar a la planta solicitada (elevator pitch), ¿qué le dirías?

Preocúpate de que tu producto sea bueno y competitivo. Cuando esto lo tengas resuelto, busca un megáfono y cuéntalo. La estrategia y el marketing te dirá cual será tu mejor megáfono y a quien realmente le interesa escuchar lo que estás explicando de tu producto.

 

En relación con la empresa de la que formas parte y lideras, ¿cómo os veis dentro de cinco años?

Dentro de cinco años me gustaría tener un equipo más amplio, no ya en servicios (que ya lo veré), pero sí en personal que ayuda y ofrece el servicio. Quiero continuar teniendo un buen equipo, cohesionado y sabiendo qué soluciona cada uno de ellos. Quiero enfoque y resolución. Es lo que exijo.

 

Por último, actualmente mantenéis un blog muy interesante, y que invito a conocer a todos, sobre temas relacionados con el marketing y la estrategia, pero, a nivel personal, ¿Para cuándo el primer libro de Marisol García? ¿Tienes ya algún tema pensado?

¡Wwaauuuu! ¡Un libro! ¡Me encantaría! Y lo haré. No sé de qué, pero lo haré. Por ahora; es que necesito más horas a mi día, no me da (¿tú sabes donde se compran 27 horas diarias?)

 

Contacto:

www.marisolcomunicacion.com

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