Roswell, extraterrestres y comunicación de crisis.

Este pasado 8 de julio se cumplieron 76 años del supuesto estrellamiento de una nave extraterrestre en Roswell (Nuevo Méjico, USA).

 

Después de tanto tiempo, para muchos todavía existen serias dudas de lo que realmente pasó en ese lejano 1947 en esa pequeña población del sur de Estados Unidos.

 

Parece ser que algo que vino del cielo se estrelló en los terrenos de un rancho, propiedad de William Mac Brazel, que realmente estaba en Corona, a unos 60 kms. de Roswell. Este descubre los restos del estrellamiento y a los dos días denuncia el hecho en la comisaría de Roswell.

 

El propio Mc Brazel habla con los periodistas del diario local, “Roswell Daily Record” y el 8 de julio apareció un titular que revelaba un hecho sensacional: «Las Fuerzas Aéreas capturan un plato volador en un rancho de la región de Roswell». La nota de prensa venía directamente del Aeródromo del Ejército en Roswell, adonde se había llevado inicialmente el objeto recuperado por Mc Brazel.

 

 

Es importante señalar que fue el Mayor Jesse Marcel, responsable de la Roswell Army Air Field (AAF) y que se presentó en el lugar del estrellamiento, quien, a través de su oficina de prensa, difundió la noticia de la captura del OVNI.

Sin embargo, al día siguiente, 9 de julio de 1947, el brigada general Roger Ramey, de la Carswell Air Force Base, que había solicitado a Marcel el día anterior que le enviara los restos encontrados, dio una rueda de prensa en la que anunció que los restos eran los de un globo meteorológico y nada más que un globo aerostático.

Con esto parece ser que el tema quedó zanjado y cayó lentamente en el olvido…hasta 1980.

Ese año, Charles Berlitz, escritor e investigador de temas de misterio, publica el libro «The Roswell Incident» (El incidente Rooswell), donde recupera el caso destapando un presunto encubrimiento por parte del gobierno de Estados Unidos y generando la duda sobre si lo que se estrelló en 1947 era un globo meteorológico o, en opinión de Berlitz, un OVNI con varios seres extraterrestres en él.

Es el inicio de la leyenda.

La bola de nieve y las crecientes sospechas sobre lo que realmente ocurrió en Roswell en 1947 presionan al gobierno estadounidense hasta que en 1994 las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos desclasifican documentos secretos hasta entonces revelando lo que sucedió.

Lo que las autoridades desclasificaron fue un proyecto para espiar a la Unión Soviética, en plena guerra fría, llamado «Proyecto Mogul», unos globos espía que teóricamente eran capaces de detectar ensayos nucleares del país rival.

Con esto, el gobierno norteamericano daba las explicaciones definitivas sobre el incidente de Roswell, aunque hoy, en 2023, muchos todavía siguen pensando que las autoridades de Estados Unidos siguen ocultando la verdad, que no es otra que un objeto extraterrestre estrellado y recuperado por los militares.

 

Mi opinión sobre lo que pasó en Roswell y porqué se dio pie a la conspiración.

Confieso que durante muchos años he tenido mis dudas sobre lo que realmente se estrelló en Roswell.

Los giros inexplicados de las FFAA de Estados Unidos intentando justificar lo que pasó, las declaraciones de diferentes testigos del suceso y las diferentes versiones de los investigadores del caso me llevaban a creer en cualquier cosa, incluso en extraterrestres.

Hoy, sin embargo, creo que la explicación es mucho más sencilla, incluso para una persona con un espíritu crítico tan acentuado como el mío.

Lo que creo que pasó es que el gobierno de Estados Unidos quiso ocultar una tecnología de espionaje a los soviéticos, pero no supieron manejar la comunicación externa en un momento crítico.

La falta de un plan para comunicar de manera creíble una versión de los hechos, junto a las opiniones de gente como Mc Brazel, un ranchero común sin conocimientos técnicos, que además amplificó su teoría a los medios de comunicación locales, fue el caldo de cultivo ideal para construir el relato conspirativo perfecto.

Para ocultar el proyecto Mogul a los soviéticos improvisaron en un primer momento lo del estrellamiento de la nave extraterrestre. El resultado fue el contrario. Amplificaron el suceso creando más inquietud y preocupación en la sociedad.

Al día siguiente, conscientes de su error, cambian la versión por la del globo meteorológico, algo más creíble y, sobre todo, real. Aunque las cosas se calmaron, este cambio de versión en la comunicación era suficiente para que todos dudaran de lo que nos decía del gobierno.

La gota que colmó el vaso fue la desclasificación de 1994. Otra nueva versión de los hechos, esta vez parece que la auténtica, casi 50 años después del suceso y como respuesta a las crecientes acusaciones de encubrimiento por parte de muchos investigadores y personas.

Hoy todavía mucha gente piensa que se sigue ocultando la verdad, y no les critico, aunque yo pienso que el tema está más que claro.

No hubo extraterrestres ni naves alienígenas estrelladas, tan solo una gestión nefasta de la comunicación, con los resultados esperables. Y tan duraderos que hoy, el 68% de los estadounidenses está convencido de que su gobierno sabe más sobre los ovnis de lo que dice, según una encuesta de Gallup de 2019.

Este es el resultado de una mala comunicación de crisis. La falta de credibilidad se mantiene en el tiempo simplemente por no haber gestionado bien una situación comprometida.

 

La comunicación de crisis en las pymes, un asunto vital para la imagen de marca.

Trasladado al mundo de la empresa las lecciones del caso Roswell es fácil entender la importancia de gestionar de forma adecuada una crisis en la organización.

Todas las pymes están expuestas a riesgos de mayor o menor gravedad, como un incendio, una huelga, una mala praxis o cualquier otro incidente.

La clave para poder resolver a nivel comunicativo una crisis pasa primeramente por la prevención.

Pocas empresas disponen de un documento donde figuren los posibles escenarios de crisis a los que se pueden enfrentar. Pero esto es fundamental, no solo para saber cómo actuar en cada caso, sino para evitar una improvisación que la mayoría de las veces acaba en desastre.

Recientemente una conocida empresa de alimentación tuvo un problema de contaminación en las tortillas que elaboraba. Y en León una empresa de embutidos de incendió completamente, quedando inservible.

En ambos casos, una comunicación rápida y tranquilizadora fue fundamental para que la marca respondiera a sus clientes, proveedores y colaboradores, haciéndoles saber sus planes de contingencia para resolver la crisis.

Pero en otros casos, como el que recientemente señalé en un post de LinkedIn a propósito de la campaña de la cerveza Bud Light, la gestión de la comunicación fue nefasta, dañando las ventas y a la marca de forma sensible y duradera.

La gestión de la comunicación de crisis es más importante de lo que parece. Y no cuesta mucho tenerla preparada para lo que pueda pasar.

Únicamente invertirás un tiempo -rentable- en preparar los escenarios y las respuestas a ellos, que deberás actualizar cada cierto tiempo, para evitar improvisaciones que acaban pagándose muy caras.

Planificar lo imprevisto para ganar en tranquilidad.

O, como diría Astrid, protagonista de la serie «Bright Minds» con síndrome de Asperger, hay imprevistos previsibles e imprevistos imprevisibles. Lo que podemos hacer es prever los primeros.

Mi consejo, elabora ya un documento de gestión de crisis en tu empresa. No es complicado y dormirás mejor cada noche.

Ya has visto lo que sucede con una mala comunicación de crisis con el caso Roswell, que sigue pagando sus errores 76 años después, en este caso la imagen y confianza de los ciudadanos en el gobierno de Estados Unidos.

 

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