Cuando más cómodo te encuentres en tu nicho de mercado es cuando más necesitas reforzar tu posición en él.
Si hay algo que nunca cambia es el propio cambio, lo que también sucede con las leyes del mercado.
Si tu negocio está enfocado en un segmento de clientes en el que gozas de aceptación, tienes que saber que tarde o temprano tendrás más compañía en forma de nuevos competidores.
Algunos lo harán mejor que tú, otros no tanto, pero tus clientes tendrán ojos y oídos para ver y escuchar otras propuestas.
Esto no es malo, es más, es lo mejor que te puede pasar. Te indica que tu nicho es atractivo, rentable y deseable. Y te hará reaccionar.
Lo ideal es no llegar a esto, porque siempre hay que estar mejorando todo lo que les llega a tus clientes para defender el posicionamiento de marca, pero si no, es una excelente oportunidad para actuar y redefinir tu propuesta de valor.
Los nichos se pierden por la autocomplacencia y la inacción.
O se ganan reinvirtiendo en tu marca y en el bienestar de tus clientes.
Tú decides.









