Casi todas las empresas derivan su comunicación a través de los mismos canales, saturándolos de mensajes, consiguiendo no solo el hartazgo de la audiencia, sino también su propia irrelevancia.
Ese «estar donde todos están» consume todos los recursos y el tiempo de los que se dedican al marketing, olvidando una cosa obvia…
…que la marca se está comunicando siempre con su entorno.
Así es, aunque no seamos conscientes de ello. Y es posible que esta comunicación que no sabes que se produce desbarate toda tu estrategia en los canales habituales.
Cada empresa tiene al menos dos canales de comunicación exclusivos, accesibles y muy poderosos. Identificarlos y aprovecharlos puede dar muchas alegrías a tu marca.
Te sorprendería cuántas.









