Dos personas comunicándose

Dos canales de comunicación solo para ti.

Casi todas las empresas derivan su comunicación a través de los mismos canales, saturándolos de mensajes, consiguiendo no solo el hartazgo de la audiencia, sino también su propia irrelevancia.

Ese «estar donde todos están» consume todos los recursos y el tiempo de los que se dedican al marketing, olvidando una cosa obvia…

…que la marca se está comunicando siempre con su entorno.

Así es, aunque no seamos conscientes de ello. Y es posible que esta comunicación que no sabes que se produce desbarate toda tu estrategia en los canales habituales.

Cada empresa tiene al menos dos canales de comunicación exclusivos, accesibles y muy poderosos. Identificarlos y aprovecharlos puede dar muchas alegrías a tu marca.

Te sorprendería cuántas.

Curiosidad y Marketing 2

Curiosidad.

Dicen, y creo que con razón, que empezamos a ser viejos cuando perdemos la curiosidad.

Ser curioso es ser una persona inquieta, que no se conforma con lo que percibe o le dicen, que cuestiona las cosas y que, sobre todo, busca entender y comprender.

Una persona curiosa es muy valiosa, y no solo porque no envejezca, sino porque está en la mejor posición para descubrir lo que otros no imaginan, aunque se equivoque; está en su ADN persistir y aprender.

Con todo, las personas curiosas no abundan, la mayoría nos dejamos llevar por lo que nos dicen, por lo que está «de moda» o por lo que menos problemas nos dé.

Pero ¿te imaginas tener en tu organización a alguien con esta capacidad?
¿Te gustaría tenerlo a tu lado y que contribuyera a generar nuevas ideas y estrategias de marketing para tu negocio?

Yo no dudaría.

Notoriedad-Posicionamiento-Diferenciación

Notoriedad, Posicionamiento y Diferenciación.

A veces, es complicado priorizar. ¿Conseguir una alta notoriedad en el mercado? ¿Hacer todo lo posible por lograr la máxima diferenciación? ¿Poner el foco en una estrategia de posicionamiento que refleje mis valores de marca?

Los estrategas de marketing, al menos en los últimos años, están apostando con fuerza, y casi en exclusiva, por conseguir relevancia de marca en el mercado, invirtiendo casi todo el presupuesto en publicidad, RRPP y otras acciones de comunicación. Y eso a pesar de que saben que la mayor parte de lo que hacen no impacta en su cliente objetivo.

Otra manera de actuar con miopía estratégica.

Tener notoriedad es importante, pero también lo es un buen posicionamiento y cierto grado de diferenciación. Claro que verlo así requiere corregir esos ojos defectuosos. Y más tiempo y recursos que simplemente contratar espacios o ‘influencers’.

No hay una única receta válida para todas las empresas, no es lo mismo B2B que B2C, o productos de bajo valor que otros que suponen inversión.

La clave es detectar qué palanca es la que hay que mover más que otras para que el equilibrio entre estos tres elementos responda a la realidad de tu situación.

Lo que nunca cambia 2

Lo importante no son los cambios, sino lo que nunca cambia.

«Si te centras en lo que nunca cambia, dejas de intentar predecir el futuro y empiezas a prepararte para él. Los comportamientos humanos, como la codicia, el miedo o la necesidad de estatus, han sido los mismos durante miles de años».

No puedo estar más de acuerdo con Morgan Housel con su interpretación del valor de lo estable, de lo que nunca cambia.

La importancia de saber qué es lo va a permanecer igual en un futuro es una de las perspectivas más interesantes en la estrategia actual y de aplicación en el marketing.

Vivimos obsesionados con abrazar la última tendencia, la última herramienta, la última tecnología, cegados por ser disruptivos e innovadores para no quedarnos atrás. Y esto solo nos hace seguir adelante sin rumbo ni sentido, como un ratón en una rueda.

Por el contrario, descubrir lo inmutable te ofrece una ventaja competitiva enorme: un marco conocido y esperable que asegura la viabilidad de tu propuesta al mercado.

Hazte esta pregunta…«Si esta tecnología o moda desapareciera mañana, ¿seguiría teniendo sentido esta propuesta para mi cliente?».

Si la respuesta es sí, tienes una base estratégica sólida.

Recuerda tu Futuro

Recuerda tu futuro.

Nuestra forma de pensar suele ser lineal. Recordamos el pasado, pero desconocemos el futuro y planificamos y tomamos decisiones con la experiencia acumulada con los años.

Por eso, la mayoría de nuestras acciones son previsibles y nada sorprendentes. En la vida y en la empresa reduce incertidumbres y errores, pero a costa de eliminar también lo inesperado y lo innovador.

Pero…¿Y si te dijera que podemos invertir la flecha del tiempo y empezar a pensar «desde el futuro»?

Clientes-Ocultos

¿Hay alguien ahí fuera?

Si buscas clientes para tu producto, lo más normal es que encuentres muy pocos…si es que encuentras alguno. La estrategia es justamente la contraria, como opinan muchos expertos en #marketing, como Seth Godin.

En el mercado existen muchos grupos de clientes que no encuentran lo que verdaderamente están buscando, están insatisfechos con sus vidas y sienten que están abandonados por las marcas.

¿Por qué sucede?

Muchas empresas solo atienden a lo que encaja con su propuesta de valor, a lo que saben hacer o incluso a lo que piensan que necesitan sus clientes. Esta forma de pensar, de dentro hacia afuera, hace invisibles las oportunidades sin aprovechar en el mercado.

La idea es pensar que lo que pueden necesitar las personas es muy diferente a lo que imaginamos, quizás impensable. Dirigir la mirada a esas personas, preguntándote qué cambio es el que realmente buscan, es el primer paso para poder identificar esas oportunidades de negocio.

Tres Preguntas para tu empresa

En realidad, son solo tres preguntas.

La verdad es que no puedo culpar a muchos profesionales de la sensación de despiste y desorientación en la que viven.

No les puedo reprochar esa impresión de no saber qué es lo importante y qué lo accesorio para tomar buenas decisiones para su negocio.

Nos alertan continuamente con múltiples señales de lo que tenemos que hacer, de que no podemos perder este tren o el otro, de que nos estamos quedando atrás en esto o aquello…Normal que muchos estén perdidos, también con una buena dosis de ansiedad.

Sin embargo, no hay que perder la calma. Lo importante para orientar bien el rumbo de la empresa sigue siendo hoy lo mismo que siempre ha sido.

Frente a la ola de urgencias inducidas y muchas veces inexistentes, quizás conviene detenerse a pensar -sí, eso que parece ser que ya no está de moda- y hacerse las preguntas correctas para no desviarse de lo esencial.

Tres preguntas y tres respuestas que despejan muchas dudas y vuelven a darte seguridad en tus decisiones estratégicas.

Estar donde todos están

Si estás donde todos están…estás perdido.

Todos queremos estar donde todos están.

Y no solo las personas, sino también los anunciantes de las marcas.

¿Es por temor a desaparecer en los lugares, canales o momentos donde está toda la competencia? ¿O de verdad creen que es lo mejor para destacar y captar la atención de su público?

No tengo la respuesta, dependerá de lo que imagine cada marca. O quizás son las agencias o los consultores de marketing los que les llevan a hacerlo. Pero la realidad, y no hay más que ver cómo están algunos medios y canales, es que, como dice el tema de El Gran Combo de Puerto Rico, «No hay cama pá tanta gente».

Estar donde todos están suele conducir a la invisibilidad de marca. Cuanto más presencia de marcas de lo mismo en el mismo sitio, más invisibles serán para la audiencia. Entonces…¿Por qué se hace?

¿No sería mejor buscar un momento o espacio donde la única marca sea la tuya?

Es más complejo, sí, pero ¿No crees que merecería la pena el esfuerzo?

A vueltas con la marca

A vueltas con la marca…¡Sí, una vez más!

De nuevo hablando de «marca».

Te preguntarás por qué este tema recurrente. Y no, no estoy obsesionado, todo lo contrario. Creo que sigue sin valorarse como se debería el papel de la marca en la empresa y su relación directa con la salud y la continuidad de esta.

Quizás se deba a que el concepto de marca no está claro en muchas pymes. O a que, estándolo, no se dedican recursos a su construcción y difusión.

Y una tercera razón podría ser la creciente moda de invertir más en marketing de resultados que en marketing estratégico.

Sea cual sea la razón, ninguna empresa sobrevive sin cuidar su marca y sin comunicarla adecuadamente. No es una opinión, los cementerios están llenos de empresas que han despreciado a su marca, muchas veces son proponérselo.

Tener un modelo de marca realista y convincente, alineado con lo que es tu empresa, asumido y comprendido por todos y bien comunicado no solo te hará seguir vivo, sino que a la larga te hará ser más rentable que tus competidores.

Entonces…¿Vale la pena insistir sobre la marca?