Seis-Pasos-Para-Una-Estrategia-Exitosa

Seis pasos que debes dar para conseguir tus objetivos empresariales

Recientemente tuve la suerte de leer una reseña del nuevo libro de Rubén Turienzo “Haz que suceda”, escrita por Pilar Jericó en El País. En él, Rubén explora el camino ordenado que debe seguir aquella persona que quiera lograr un objetivo en su vida o bien una meta profesional. No se trata de una receta mágica; como todo en la vida requiere esfuerzo y determinación y, sobre todo, un método. Y eso es precisamente lo que propone el autor en este libro. A través de seis fases, o pasos, el lector puede ir recorriendo su particular camino hacia la consecución de un objetivo determinado, utilizando diversas herramientas muy prácticas que todos podemos aplicar. Además, lo ilustra con ejemplos reales en los que muchos nos podemos reconocer. Un camino bien señalizado hacia el logro de nuestras metas. Aprovecho para recomendar su lectura y su puesta en práctica, claro.

Durante la lectura de la reseña de Pilar, me di cuenta del perfecto paralelismo que existe entre los seis pasos que propone el libro con lo que entendemos por un plan estratégico de empresa. Partiendo siempre de un objetivo, se llega al final a la consecución del mismo, a través de una serie de etapas que hay que ir superando: objetivo, motivación, recursos, plan social, plan táctico y plan temporal. Vamos a analizarlas una a una.

Objetivo estratégico

Responde a la pregunta ¿Qué? Desde la óptica personal, en el libro, Rubén nos propone que definamos claramente qué queremos conseguir, bien en la esfera personal (logros personales) o en la profesional (alcanzar un determinado nivel en la empresa, por ejemplo). Y nos aconseja que sea un reto o desafío que no sea fácil de alcanzar, pero que a su vez sea realista. Un equilibrio entre la necesaria motivación que necesitamos para la acción, y que no genere frustración por ser imposible de alcanzar.

Desde el punto de vista empresarial ya ofrecí mi punto de vista en este blog, por eso no voy a insistir más en la necesidad de fijar objetivos claros en la organización. La frase “si no sabes a donde quieres ir, es que te da igual el lugar a donde llegues” resume perfectamente la importancia de la fijación de objetivos. Vuelvo a recordarte la distinción entre lo que es y lo que no es un objetivo, así como las características que debe tener un objetivo para que este sea motivador, alcanzable y que genere satisfacción.

En mi entorno profesional, tuve la ocasión de colaborar con una firma que reflejaba perfectamente la situación de falta de objetivos claros para alcanzar. La empresa disponía de buenos productos y una red comercial que tenía como única misión “salir a vender”. Así, la empresa mantenía una cifra de negocios más o menos estable, pero con una renovación de su cartera de clientes de casi un 50 % cada año. Era necesario establecer una meta clara que todos en la organización pudieran entender, asumir y conseguir. Se acordó que en un plazo de 12-18 meses la empresa debería contar con al menos 2 distribuidores en las tres zonas geográficas más interesantes (objetivo). Se elaboró un plan de actuación que implicó a los principales responsables de área y se dotaron los recursos necesarios para ponerlo en marcha. Resultado: se cerraron acuerdos con más de 10 distribuidores en las tres zonas señaladas más una adicional. Las ventas crecieron por primera vez en muchos años y, como añadido, la tasa de renovación de la cartera de clientes descendió al 12 %. Lo más interesante del proyecto, sin embargo, fue el cambio de actitud de la mayoría de los integrantes de la empresa, que ahora tenían una nueva motivación por la que mejorar cada día. La fijación de un objetivo les hizo centrar sus esfuerzos en una meta común.

 

Motivación estratégica. ¿Por qué lo vamos a hacer?

Desde la óptica del desarrollo personal, implica dar una motivación al objetivo que nos estamos marcando. Pueden ser motivos no relacionados directamente con el objetivo, o sí. Lo relevante es que la meta debe tener su razón de ser, y que responda a la pregunta de por qué lo quiero conseguir.

Yo suelo agrupar esta segunda fase con la primera cuando establezco un plan estratégico de marketing o de comunicación en una empresa. No entiendo que se pueda establecer una meta sin que haya un por qué. Los objetivos tienen que estar alineados con la visión general de la organización (valores) y la misión que tiene en el mercado. Entender el por qué hacemos lo que hacemos en una empresa será además la base de una comunicación efectiva con nuestros clientes potenciales. Recuerda el Círculo de Oro de Simon Sinek del que te hablaba en otra entrada del blog. La importancia de trasmitir el “por qué” a tu mercado antes de pensar en comunicar el “qué”. Responder al por qué dotará a tus mensajes de un factor emocional que conectará mejor con el inconsciente de tus clientes. Al fin y al cabo, somos seres emocionales, y los sentimientos son el lenguaje universal que todos entendemos.

La conclusión que debes extraer de este segundo paso es que debes fijar un objetivo empresarial que esté razonado y justificado atendiendo a lo que es tu organización. Y luego, comunicar bien esta motivación a tu público objetivo.

Hay innumerables ejemplos de empresas que comunican de forma ejemplar sus porqués: Balay, Campofrío, Mercadona…Yo siempre parto de la fijación de una propuesta de valor clara y creíble como paso previo al establecimiento de la motivación. Y un ejemplo de ello es una empresa constructora que conocí que, más allá de ofrecer sus servicios habituales, asumía como propio “hacer realidad los deseos de las personas a través de proyectos de vida/familiares, sociales o empresariales”. De esta manera enlaza el qué (soluciones contructivas) con el por qué (contribuir a alcanzar los objetivos personales o empresariales). ¿Qué te parece?

 

¿Quién? Los recursos con los que cuentas.

Me encantaría poder correr los cien metros en menos de diez segundos. ¿Sueño o posibilidad real? En el terreno de los propósitos vitales, no hay nada más desmotivador que fijarte un objetivo personal o profesional y descubrir que no cuentas con los recursos ni capacidades para abordarlo. Ser consciente de las limitaciones de cada uno tiene es básico antes de avanzar en nuestro particular camino hacia la realización personal. Por eso es necesario hacer un ejercicio de autoevaluación sincero y realista que fije los límites de nuestra capacidad de actuación. Abordar imposibles no debe estar entre nuestros propósitos.

En el mundo de las pymes, conseguir un objetivo requerirá de recursos materiales, humanos y económicos. Dependiendo de cada caso, el peso de cada elemento será diferente, pero abordar un proyecto requiere asumir que tendremos que dotar recursos. Sin ellos, no será posible el éxito. Por eso el primer paso del círculo virtuoso del libro de Rubén es para mí la clave. Hay que fijar objetivos realistas y alcanzables. Si no es así, solo serán sueños, que consumirán nuestras energías y darán como resultado una frustración.

Hay ejemplos tanto de asignación exitosa de recursos como de lo contrario. Recuerdo el caso de la empresa Gillette, que lo analizamos en el MBA del IE Business School. No recuerdo que nuevo modelo de maquinilla habían lanzado al mercado mundial. Como siempre, el lanzamiento fue un éxito…que se volvió en su contra a las pocas semanas al no poder atender la demanda de millones de recambios de cuchillas por una mala asignación de recursos. Al final, con esfuerzo, se pudo reconducir la situación, pero demuestra que hasta las mejores empresas cometen fallos. Se produce lo que llaman “morir de éxito”, que no deja de ser una mala gestión de los recursos en un proyecto.

Aliados: ¿Con quién?

Rubén en su libro nos propone, con acierto, que busquemos aliados o compañeros de viaje en nuestro camino hacia la consecución del objetivo. Personas que puedan aportar su apoyo a nuestro proyecto personal. Sin duda, es un elemento nuclear. En un mundo tan complejo y con tal red de interrelaciones es tarea imposible avanzar en solitario. La búsqueda de personas que aporten sus conocimientos o su visión particular en cada caso planteado sin duda es un factor que no solo impulsará con nuevas fuerzas el avance hacia la meta, sino que mejorará nuestra autoconfianza en el propósito que nos hayamos fijado.

Las alianzas para las empresas son hoy un elemento clave. De hecho, es uno de los cuadrantes del modelo de negocio CANVAS, que ya he citado en otras ocasiones. Buscar aliados es una de las mejores maneras de implicar en nuestro proyecto a otras empresas, con beneficios para ambas. El ejemplo más conocido que seguro te suena es el de las “join ventures”, como la que tiene por ejemplo Mc Donald´s y Coca-Cola (¿Nunca has pensado por qué no venden Pepsi en los Mc Donald’s?).

Köln Hbf, Eingang Breslauer Platz mit McDonalds und Bahnhofsapotheke

Un ejemplo que conocí en primera persona y que representa una forma de alianza estratégica entre dos empresas fue la que protagonizaron una bodega con una firma de quesos. El objetivo era ofrecer una nueva experiencia al cliente saboreando los vinos de la bodega con diferentes quesos. El resultado fue que ambas marcas ganaron en notoriedad. Y hubo además un impacto positivo en las ventas de las dos firmas. Una estrategia de alianzas exitosa. Plantéate qué compañeros de viaje puedes sumar a tu proyecto y explora sus posibilidades. Seguro que encuentras iniciativas interesantes.

 

Plan de acción. ¿Cómo lo haré?

Ya tenemos claro el objetivo, la motivación, los recursos y los posibles aliados. Llega el momento de plasmar en un cuadro nuestro plan de acción. En “Haz que Suceda”, el autor nos propone, entre otras herramientas, el método MoSCoW: para priorizar nuestras acciones entre las que son imprescindibles (M) para alcanzar el objetivo, las importantes (S), las prescindibles (C) y las descartables (W). El resultado debe ser un plan de actuaciones concreto que refleje qué tenemos que hacer exactamente para lograr nuestra meta. Hay psicólogos que recomiendan hacer una lista de objetivos (diaria o semanal) y acciones concretas para lograrlos. Por ejemplo, ser más amable (objetivo) a través de sonreír más (acción). Confieso que he utilizado este método en algunas etapas de mi vida y sí, dan resultado. Hay que ser muy perseverante para que este método dure en el tiempo, pero sin duda es efectivo en periodos concretos.

Volviendo al mundo empresarial, la respuesta al Cómo es el plan de actuaciones que suele reflejarse en un gráfico donde se asignan acciones concretas, responsables, recursos y resultados. Todo ello en un marco temporal, y sujeto a revisiones periódicas. Aunque hoy existen herramientas tecnológicas que facilitan la tarea de elaborar estos cuadros, la verdad es que todavía existen muchas pymes que siguen elaborando meros presupuestos como hoja de ruta para cada año. En el campo del marketing y la comunicación es impensable no reflejar las actuaciones a realizar en un cuadro. No se concibe el actuar sin planificar. Y aunque las acciones “por impulso” siguen existiendo, un cuadro de acciones se está imponiendo poco a poco en las organizaciones.

 

Plan temporal: ¿cuándo lo haré?

Llegamos al final del proceso de seis etapas: establecer un tiempo de ejecución de las acciones que haya señalado en el plan (el cómo). Si no se fija un tiempo para desarrollar el plan, lo más seguro es que este no se ejecute nunca, o que a las primeras de cambio se abandone. El libro de Rubén además propone una revisión del plan que puede ser semanal, por ejemplo, para así poder valorar si estamos haciendo bien las cosas y nos acercamos al objetivo. Es un ejercicio necesario y obligatorio para mantener el plan vivo.

En los proyectos que propongo a las empresas, además, incluyo el establecimiento de indicadores (KPI´s) que midan el grado de consecución de cada objetivo/acción. Se dice que lo que no se puede medir no se puede controlar ni valorar y es totalmente cierto. Ya sea en términos cualitativos o cuantitativos hay que hacer un esfuerzo por concretar los indicadores que mejor midan la consecución de la acción.

Por último, hay que recordar que este círculo de seis pasos es solo el comienzo del camino hacia la meta. No acaba con la fijación de un marco temporal, sino que debe ser revisado y actualizado de forma continua siguiendo el conocido círculo de Demming, porque siempre habrá nuevos retos, nuevos objetivos y nuevas metas que conquistar. Las personas, y las empresas, necesitan estar vivas para crecer y desarrollarse. Te propongo que hagas un ejercicio con este método de seis etapas y lo apliques a tu organización. ¿Quieres intentarlo? Te aseguro que el esfuerzo merecerá la pena.

Optimismo-en-la-empresa

¿Te diviertes en tu empresa? Utiliza el humor y el optimismo en tu estrategia.

Un ritual que seguro practicas: te levantas todos los días para afrontar una nueva jornada laboral. Mientras te desplazas al trabajo, repasas mentalmente las tareas que te esperan: llamadas, emails, reuniones… Antes de llegar a tu destino, ya tienes claro que será un día intenso, con muchas e importantes decisiones que tienes que tomar, y que estás seguro de que tendrás alguna que otra sorpresa no deseada. Resultado: antes de entrar por la puerta ya cuentas con un nivel de estrés suficiente para encarar de la peor forma posible el nuevo día.

Te propongo que hagas un ejercicio de autoevaluación. Pregúntate si en tu organización hay un ambiente positivo, si existe un clima laboral que fomente el optimismo y si tu estado de ánimo es bueno. En definitiva, ¿te divierte lo que haces? Y no, no espero que la gente vaya al trabajo para divertirse, estoy preguntándome si en el día a día de todos nosotros estamos en las condiciones anímicas adecuadas para realizar un desempeño adecuado de nuestra actividad. Y eso no tiene mucho que ver con las risas y las carcajadas. Mas bien, se relaciona con la calidad del clima laboral que vives cada día, y si este genera optimismo y buenas sensaciones, es neutro o todo lo contrario. ¿Cuál es tu caso?

He mencionado en el título de este post las palabras Diversión, Humor y Optimismo. Aunque son conceptos distintos, todos están relacionados, y todos afectan a la buena marcha de la empresa, pues impactan tanto en el rendimiento y capacidad de los empleados (y directivos) como en la proyección en el mercado de la organización.

 

¿Sabías que existe desde hace años el Día Internacional de la Diversión en el trabajo?

Pues sí.  Desde 1996, se celebra en los Estados Unidos este día (Fun at Work Day). Para que caiga en día laboral, si cae en festivo, se traslada al primer jueves de abril, para que pueda celebrarse en cada empresa (también se celebra alternativamente el día 28 de enero). Surgió como una iniciativa para dar a conocer los beneficios que tiene en las pymes de cualquier tipo el uso del humor como paso previo a la diversión en el entorno laboral. Si bien creo que se está limitando a realizar una jornada festiva en la empresa (con juegos, actividades lúdicas o talleres divertidos) es una propuesta que pone de manifiesto las ventajas de crear un ambiente agradable en el trabajo.

(Vector de Negocios creado por gstudioimagen – www.freepik.es)

En España, la iniciativa está impulsada por la organización Humor Positivo. Desde la misma, animan a las empresas a crear un ambiente positivo que repercuta en la salud emocional de todos los empleados.

 

Sonreír es el primer paso para encontrarte bien…y vender más.

Hay muchos estudios que han demostrado los beneficios psicológicos del acto de sonreír: aumenta la sensación de bienestar, ayuda a tomar distancias ante los problemas y genera endorfinas. Además, el neuromarketing ha puesto a la sonrisa en primera línea en cuanto a técnicas para empatizar con el interlocutor y su poder a la hora de persuadir en una venta. Incluso se ha probado que sonreír al hablar a través del teléfono conecta mejor con el interlocutor y le predispone a ser más receptivo al mensaje (sea este el que sea). Una técnica que conocen muy bien los especialistas en telemarketing. Detrás de todo ello están las neuronas espejo, que replican una emoción positiva en las neuronas de otras personas, incluso si estas no están en contacto visual (como en un anuncio de televisión, por ejemplo). Ver a la gente sonreír nos gusta, eso está claro.

La sonrisa vende, y algunas empresas la han incorporado a su branding, bien de forma sutil o de manera clara. Tienes ejemplos en los logotipos de Amazon, Mc Donald´s, LG o Danone.

 

 

¿Por qué es importante el humor en la empresa?

Desdramatizar las cosas siempre es una opción aconsejable, en todos los ámbitos de la vida, entre ellos el laboral. Creo que la dirección de la empresa tiene que intentar poner un punto de humor en su trabajo diario, y más en la gestión de equipos. Quitar hierro a una situación complicada es la mejor manera de resolverla, o al menos, de enfocarla con un mejor estado de ánimo.

Alison Beard  ha publicado en Harvard Business review un artículo “Leading with humor”, donde se hace eco de diversos estudios científicos del MIT o la London Business School, entre otros, que demuestran que “la risa alivia el estrés y el aburrimiento, estimula el compromiso y el bienestar, y estimula no sólo la creatividad y la colaboración, sino también la precisión analítica y la productividad”.

Por otro lado, y desde el punto de vista de la estrategia de marketing, también el uso del humor es beneficioso (utilizado de forma coherente con los valores de la empresa). Un estudio de la consultora Nielsen, de hecho revela que casi la mitad de los españoles recuerdan los anuncios graciosos, realizados en clave de humor. El recuerdo de marca es mayor y más positivo. Tienes un buen ejemplo en este anuncio de la marca de agua Evian “Baby & Me”.

Crear un ambiente positivo en la empresa no es difícil. Algunas pistas.

Un objetivo del marketing y la comunicación es conectar nuestro mensaje con la mente del cliente, y si podemos utilizar el humor, esta conexión será más potente y duradera.

Por tanto, puedes intentar crear un ambiente de trabajo que sea inspirador y motivante para todos y que, como consecuencia de ello, se trasmita es tu estrategia de marketing y comunicación.

  • El diseño de los espacios de trabajo influye en el ánimo de la gente. Pide consejo a especialistas para lograr un ambiente positivo y alegre.
  • De acuerdo con Recursos Humanos, elabora un protocolo que atienda las carreras profesionales de cada persona, que se les dé voz activa en su área de trabajo y que fomente el desarrollo de sus capacidades.

 

  • El trabajo en equipo es básico para generar una buena relación en el seno de la empresa. Organiza las reuniones de forma más distendida y en ambientes que no sean demasiado fríos.

 

  • Cada empresa es diferente. Analiza tu caso y plantéate si es posible organizar de vez en cuando algunas jornadas lúdicas que impliquen a todos y contribuyan a incorporar el humor en la organización. Que los propios empleados sugieran las ideas.

 

  • Realiza reuniones trimestrales o semestrales para que todos los miembros de la empresa expresen sus inquietudes y comenten de forma libre cómo se encuentran en la empresa.

 

  • Y por supuesto, intenta incluir el optimismo en tu comunicación. Como has visto, si se hace correctamente, conectarás mejor con tu cliente potencial y será más receptivo a tus mensajes (¡y venderás más!).

 

¿Qué?, ¿te he convencido? ¿Vas a intentarlo? ?

Inspiring-Marketing 2

“Inspiring” Marketing: Enamorar antes que vender.

Leo últimamente en muchos artículos y blogs un nuevo concepto -bueno no tan nuevo, aunque ahora está teniendo más visibilidad- llamado inspiring marketing. ¿Qué significado tiene? Literalmente marketing inspirador, o lo que es lo mismo, despertar en nuestro target sentimientos o emociones. Se trata de una tendencia en alza que busca huir del océano rojo que significa la actual saturación de publicidad a través de impactos continuos en todos los canales posibles. De hecho, el consumidor cada vez rechaza más de las ofertas y promociones que les llegan de forma intrusiva, sobre todo en los medios digitales. Ante esta situación, las empresas están reorientando sus estrategias de marketing y comunicación buscando una nueva conexión con sus clientes potenciales.

 

El arte de emocionar: compartir sensaciones con tus clientes

Hace ya bastante tiempo leí una entrevista a un conocido cocinero, no recuerdo el nombre, donde le preguntaban cuál era su objetivo respecto a los clientes de su establecimiento. Y su respuesta fue clara y escueta: “darles de comer”. Desde luego, ha dejado claro en solo tres palabras su propuesta de valor, sin rodeos.  Por el contrario, David Muñoz (DiverXo), define su propuesta al cliente así: “Todas las decisiones que tomo, todo lo que cocino y planteo lo hago de forma muy razonada pensando en que el cliente vaya a disfrutar. Me debo a mis clientes y al final me muero porque la gente se vaya feliz de mis restaurantes.” Apelando a una emoción, quiere ante todo que sus clientes disfruten, más allá de que se llenen la tripa. ¿Dónde está la clave? Yo creo dependerá del sector en el que opere la empresa, y me explico, si estás buscando un servicio de suministro de electricidad seguramente elijas el que te ofrezca mejor tarifa, aquí las emociones dejan de tener sentido. Pero si quieres adquirir por ejemplo un artículo de moda, probablemente influya en tu decisión el sentimiento que te inspira la marca. Pero en todo caso, el recurso de las emociones como fuente de inspiración siempre debería estar en tu estrategia. Mira sino cómo incluso las grandes eléctricas (en las que la tarifa es casi el único argumento de venta) recurren a su apuesta por el medioambiente y a la defensa de la naturaleza como bien a preservar.

¿Qué tienen en común Red Bull, Nike o Apple?

¿Te has dado cuenta qué nos cuentan estas marcas en su comunicación? ¿Nos hablan de lo que hacen? ¿De las bondades de sus productos? ¿De las ventajas frente a la competencia? Haz memoria y piensa lo que nos dicen en sus mensajes. Te ayudo.

Red Bull, como dice su lema te da alas. Esta firma conecta su marca con historias de personas inspiradoras y con un estilo de vida único. Persigue que te identifiques con el espíritu libre que representan estas personas para que puedas aplicar sus ideas a tu propia vida. Y ello a través del patrocinio de eventos diversos: skate, surf, MTB, videojuegos, moto GP o incluso el famoso evento Red Bull Stratos, donde Felix Baumgartner realizó un vuelo en globo estratosférico a más de 36.576 m. con un salto posterior, siendo el primer hombre en romper la barrera del sonido en caída libre (1.110 km/h).

Como ves, una estrategia que inspira valores, ¿no crees?

Nike, una de las referencias deportivas mundiales junto a Adidas, tampoco habla de la calidad de sus zapatillas, que por otra parte son un commodity en términos marketinianos (bajo nivel de diferenciación) sino de su conexión con el cliente: “We build deep, personal connections with consumers”, a través de su lema “Just Do it”. ¿Qué trasmite? Que cualquiera, si se lo propone, puede conseguir sus sueños. ¿Hay algo más sugerente y que encaja con casi cualquier perfil?

Por su parte, Apple utiliza “Think Different” en su comunicación, en vez de explicarnos que es una referencia en tecnología y en smartphones. Es decir, que nos dice que va en contra de lo que hace la mayoría para cambiar las reglas del juego y, por ende, el mundo. Estoy seguro de que te identificas perfectamente con estos valores.

Como ves, cada empresa a su manera, todas encuentran caminos para llegar a lo más profundo de las personas, sus sentimientos. Y como habrás notado, todas conectan sus valores con esos mensajes, algo fundamental si estás pensando en plantear una estrategia parecida en tu organización.

El Círculo de Oro, o como hacer que los mensajes de tu empresa sean fuente de inspiración.

La clave para pasar de una empresa que comunica lo que hace, a una que inspira a través de un objetivo es el concepto del Círculo Dorado o Círculo de Oro, desarrollado por Simon Sinek, orador motivacional y escritor inglés que ha escrito libros de gran éxito y cuyas charlas TED sobre liderazgo son seguidas por millones de personas.

Simon describe el proceso comunicativo en tres círculos concéntricos: el más exterior es el que responde a la pregunta ¿qué hace mi empresa? El central cuestiona ¿cómo lo hace mi empresa?, y finalmente el más interior es el que pregunta ¿por qué lo hace mi empresa?

La realidad es que el 100 % de las organizaciones saben -y comunican- la respuesta a la primera pregunta. Muchas menos a la segunda, y sólo unas pocas responden y diseñan su estrategia de marketing y comunicación dando respuesta a la tercera. La clave, según Sinek es empezar a responder desde la perspectiva del por qué y acabar en el qué. Tener claras las respuestas y que sean coherentes con los valores de la empresa

Te dejo un video de Simon Sinek donde explica en una charla TED el concepto del círculo dorado y cómo los líderes consiguen inspirar con sus ideas. Con muchos ejemplos, está en inglés, pero subtitulado en español.

La aplicación del “inspiring marketing” en tu pyme.

Lo que has leído, si es que has llegado hasta aquí, te habrá “inspirado” bastantes ideas y conceptos pensando en tu organización. No tiene por qué ser complicado encontrar una via de comunicación con tu mercado que conecte tus valores con las emociones que puede despertar en las personas que son tus clientes objetivo. Te recomiendo estos sencillos pasos:

  • Realiza un proceso de reflexión acerca de cuáles son tus valores como empresa, implicando en ello a las personas de tu equipo que creas que pueden aportar ideas valiosas. Sé honesto, y define realmente lo que tu empresa es en lo más nuclear. Inspírate en los ejemplos que te he dado (recuerda que incluso en los negocios B2B se pueden encontrar elementos inspiradores).
  • Realiza el viaje del círculo de oro de Simon Sinek según has visto en el vídeo. Recuerda, empieza por responder a la pregunta “por qué” hago lo que hago.
  • Construye un argumento emocional entorno a las ideas que hayas generado en el proceso del círculo dorado.
  • Elabora un plan de comunicación completo (objetivos, mensajes, soportes y canales) que sea capaz de trasmitir los argumentos que hayas definido.

 

Es un proceso un poco laborioso, pero que seguro que te ayudará a ver una forma de comunicación diferente para tu organización. Necesitarás la ayuda de algún profesional del marketing y la comunicación, como es lógico, pero a cambio tendrás una vía nueva para elaborar una estrategia de marketing y comunicación diferente y complementaria a la que estés realizando. Yo creo que merece la pena. ¿Qué piensas?

Si te ha gustado esta entrada, la puedes enviar a todos aquellos a los que creas que les puede interesar, y recibiré los comentarios y críticas que quieras enviarme.

(PD. Acabo de leer una entrevista a Ignacio Rivera, CEO del grupo cervercero Estrella Galicia. Entre otras cosas, comenta “queremos ser la cerveza más querida, no la más vendida”).

¡Gracias por la lectura!

Diferenciación-En-La-Empresa

Haz cosas diferentes si quieres conseguir resultados diferentes: 3 consejos prácticos.

La multinacional del kétchup Heinz celebra este año su 150 aniversario y lo hace a lo grande, lanzando una nueva gama de salsas realmente diferentes. Entre ellas, destacaría la salsa Mayochup, una mezcla de mayonesa y su famoso kétchup. ¿Una gran idea? ¿Triunfará? ¿Copiarán la idea otras marcas? No tengo la respuesta a estas cuestiones, como es normal, pero de lo que estoy seguro al cien por cien es que, una vez más, Heinz demuestra que, como empresa líder, está obligada a lanzar nuevos productos que supongan innovación y ruptura con lo establecido. Ya revolucionó el sector de las salsas dándole la vuelta al envase, y más aún con su tapón antigoteo, y de nuevo lo vuelve a hacer. Ser el primero en una nueva categoría es algo distintivo de las empresas top, y la firma norteamericana lo tiene en su ADN desde hace siglo y medio. La pregunta que hay que hacerse es:

¿Puede mi empresa ser diferente en algo y destacar frente a mis competidores?

La respuesta es un rotundo SI. De igual forma, también es cierto que si tu organización no hace cosas diferentes será una más en el mercado, sin personalidad, sin destacar y, a medio o largo plazo, estará condenada a desaparecer. Por tanto, lograr que nuestros productos y servicios se perciban como distintos es más una obligación que una opción. Y no, no hace falta que tengamos un departamento de innovación dentro de nuestra empresa, pero sí contar con personas que vean más allá de los procesos que manejamos, que imaginen formas diferentes de hacer las cosas o nuevas maneras de satisfacer a los clientes.

Para hacer realidad este proceso, te voy a sugerir tres ideas que pueden servirte de inspiración para que tu organización salga de los límites que le pueden impedir crecer.

 

Pregúntate qué estás realmente ofreciendo al mercado

Mucha gente cree que Starbucks vende café en sus establecimientos, y es verdad. Pero ¿es la venta de café el principal producto/servicio que ofrece? Cuando uno paga un precio considerablemente mayor que el de la media del sector por una taza de café (que además no sobresale por nada en especial) no es por el café en sí, hay algo más. Starbucks ofrece a sus clientes un espacio físico donde tener una experiencia diferente a la hora de tomar un café: atmósfera agradable, café de calidad, un excepcional servicio al cliente y todo ellos con una gestión eficaz de los empleados (llamados “socios”). Con ello, la firma ha conseguido un alto grado de diferenciación, convirtiendo la venta de un producto en un servicio.

 

La cuestión, para tu organización, es saber realmente qué estás vendiendo a tus clientes, más allá del producto o servicio. Para saberlo, en vez de responder a lo obvio, deberás pensar en porqué tus clientes te compran tus productos. ¿Es por tu marca? ¿por en servicio que ofreces? ¿por la garantía? Además, deberás descubrir y analizar por qué razón no te compran otros clientes que acuden sin embargo a tu competencia. ¿Les ofreces cosas similares? ¿No respondes a sus expectativas? ¿Qué consiguen comprando a otros que contigo no?

Responder a estas cuestiones significa poner encima de la mesa la verdadera oferta que estás lanzando al mercado y, por otro lado, conocer lo que no estás ofreciendo y sin embargo demanda tu público objetivo.

Las motivaciones de compra de las personas son casi siempre las mismas, como indiqué en una anterior entrada:

  • Moda o innovación: son los primeros en adoptar algo.
  • Precio: compra muy racional, se van donde encuentran lo más barato.
  • Comodidad: no invierten mucho tiempo en comprar y pagan más por esa comodidad.
  • Afecto: compran una marca porque tienen un vínculo emocional con ella.
  • Seguridad: dispuestos a pagar más a cambio de algo mejor o que les ofrece más confianza porque se trata de empresas que son reconocidas en el mercado.
  • Estatus: compran por aparentar frente a los demás.

Pregúntate cuál es la motivación de compra de tus clientes y, sobre todo, la de los no clientes. Quizás descubras que puedes modificar o cambiar algo en tu propuesta que encaje en las motivaciones que mueven a tu público objetivo.

 

Conviértete en cliente de tu propia organización

O lo que es lo mismo, ponte en la piel de tus clientes potenciales. Si tú fueras un cliente de tu propia empresa, ¿qué le pedirías? Es un ejercicio que parece fácil, pero no lo es, ya que estamos muy condicionados por nuestro propio proceso empresarial y no es complicado abstraernos de él. Lo más indicado es que participen en este ejercicio grupos de personas ajenas a la organización que tengan un perfil similar a la de nuestro cliente ideal. Son grupos de consumidores que analizan nuestra propuesta y nos indican si comprarían nuestro producto y por qué, o por el contrario, porqué no lo adquirirán. En cualquier caso, lo que tenemos que obtener de este ejercicio es:

  • Saber qué tiene de especial nuestra oferta (si lo tiene).
  • Conocer qué elementos están frenando la venta de nuestro producto.
  • Entender las verdaderas motivaciones de compra de nuestro cliente potencial.

Si obtenemos respuestas a estos interrogantes, habremos dado un paso importante hacia la estrategia de diferenciación que perseguimos.

Mira cómo Nestlé en Japón ha añadido un nuevo uso al packaging a su conocido Kit Kat. ¿No crees que es una gran idea?

Analiza lo que haces en cada fase de tu cadena de valor y cuestiónalo todo.

Para descubrir en que podemos ser diferentes de la competencia y atraer clientes nos puede ser muy útil analizar la cadena de valor de la empresa. Se trata de dividir nuestro proceso empresarial en las principales fases que lo componen, desde la logística de aprovisionamiento (compras) hasta el servicio al cliente.

En cada fase de la cadena, se supone que añadimos valor al producto final… ¡o no! Es lo que tenemos que averiguar: dónde se realizan acciones que no general valor, especialmente diferencial, y donde sí. Por ejemplo:

  • I+D: ¿puedo modificar el producto actual para hacerlo más atractivo? ¿qué productos nuevos puedo lanzar para atraer a nuevos clientes? ¿es el packaging el adecuado a mi perfil de cliente?…

 

  • Compras: ¿son mis proveedores mejores que la competencia? ¿me aportan algún elemento de valor? ¿pueden ser de utilidad en mi comunicación y marketing?…

 

  • Fabricación/Elaboración: ¿utilizo un método de fabricación novedoso? ¿el control de la calidad es óptimo? ¿puedo fabricar otros productos con los mismos procesos y máquinas?…

 

  • Marketing: ¿debo renombrar mi marca o lanzar nuevas marcas? ¿Son mis canales de distribución los más adecuados? ¿Me interesa tener presencia activa en internet? ¿Utilizo los mensajes adecuados a los clientes a los que me dirijo?…

 

  • Ventas/Comercialización: ¿utilizo un sistema de ventas eficaz? ¿me estoy dirigiendo realmente al cliente al que estoy orientando mi oferta? ¿cuál es mi relación con el cliente? ¿es la adecuada?…

 

Elabora tu propia cadena de valor y pregúntate si estás haciendo bien las cosas o puedes mejorar en algunas etapas del proceso. Y, sobre todo, piensa si estás haciendo las mismas cosas que tu competencia o similares. Si es así, no tengas miedo a poner todo en duda y plantearte cambios radicales en algún punto de la cadena. Si es viable o no lo analizarás posteriormente. De lo que se trata es de auditar tu empresa con un carácter crítico lo más exigente posible.

Te doy un último ejemplo de diferenciación en un sector muy tradicional como es el Cava. Esta bebida, como supongo te imaginas, concentra sus ventas en los últimos meses del año. Vencer la estacionalidad siempre ha sido un reto para las firmas del sector. Yo mismo, a través de mi consultora, diseñé un plan para vender cava en verano ya hace unos años, mediante una estrategia de posicionamiento en playas y en las fiestas de las localidades a través de vehículos diseñados a medida. La idea: te acercamos una bebida refrescante y con un toque de glamour allá donde estés en verano. La estrategia iba acompañada de una oferta de descuento muy agresiva que se entregaba con cada consumición para reservar el cava navideño con varios meses de antelación (evitando competir en los lineales en plena temporada).

Hoy tienes un ejemplo de innovación en este sector (también de la mano de los principales elaboradores) para desestacionalizar el consumo con el lanzamiento del Ice Cava, un cava que se consume con hielo, solo o combinado, y que podría asemejarse a un cóctel. Aunque para los puristas sea un sacrilegio, la verdad es que la idea es muy buena y, de hecho, ya tienen este novedoso cava muchos elaboradores y este verano se ha visto en muchos puntos de España.

Como ves, diferenciarse y hacer nuevas cosas puede ser una vía de crecimiento para tu pyme. Intenta darle una vuelta a la manera de hacer las cosas, sé imaginativo, arriesga. Seguro que encuentras caminos inexplorados que quizás te abran las puertas a clientes y mercados en los que nunca pensaste.

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Una lección magistral de marketing en una caja de cereales.

Hace más de 100 años, los hermanos W.K. Kelloggs y John Harvey Kellogg descubren en Battle Creek (Michigan, USA) de forma fortuita los primeros copos de cereales al olvidar el trigo cocido dentro del horno y tostarlo de nuevo. Obtuvieron unos copos ligeros y crujientes y la famosa receta de Corn Flakes de Kellogg’s, hoy una referencia en su sector. Durante todo este tiempo, la firma no ha dejado de crecer, expandiéndose por todo el mundo y ampliando su gama de productos siempre con la filosofía de una alimentación saludable. Pero su éxito se cimentó en su idea original: los famosos copos de maíz tostados conocidos como Corn Flakes, ideados en su origen como “desayuno completo y saludable” para toda la familia, una apuesta que hoy se traduce en su iniciativa global “Breakfast for Better Days”, orientada a proporcionar alimentos a las personas necesitadas.

 

¿Por qué la caja de cereales Kelloggs´s es una herramienta de marketing?

Desde siempre, la empresa Kellogg´s ha sido una de mis preferidas, no puedo remediarlo. Descubrí los Corn Flakes en un verano de estudiante muy joven en Dublín cuando todavía en España eran desconocidos. Desde entonces, además de consumidor, soy un entusiasta de sus estrategias de marketing y comunicación, de las que siempre aprendo algo nuevo. Pero vayamos a la caja de Corn Flakes, aprendamos algo de marketing.

  • El gallo Cornelius es lo más destacable de la caja. Una imagen icónica (desde 1958) que identifica a la marca y que lo asocia con la hora del desayuno (el gallo canta al amanecer). ¿Por qué de color verde?, te preguntarás. El verde se asocia al campo, a la naturaleza, a lo auténtico, como el maíz 100 % natural de los Corn Flakes. Como ves, los colores en marketing importan. Y esta mascota ofrece mucho juego a los equipos de merchandising.

 

  • La marca Kellogg´s, siempre destacada y en su original tipografía en rojo que casi es idéntica a la de 1910. No hay duda en un lineal. Un logo que está en nuestro inconsciente desde hace mucho tiempo, identificado con una marca tradicional y de referencia.

 

  • Algo importante: “The Original & The Best”, una frase que en su momento era solo “The Original”. Este mensaje es clave: fueron los primeros en desarrollar y comercializar los Corn Flakes y siguen siendo los auténticos, los genuinos. Habrá más marcas, pero solo Kellogg´s puede decir que fueron los primeros, un mensaje muy diferencial y poderoso en términos de marketing.

 

  • Y la imagen del producto (la taza de cereales), no podía faltar.

En resumen, mascota, marca, mensaje diferenciador y producto. Todo con un diseño colorista, reconocible y muy atractivo visualmente. ¡Perfecto!

 

La parte trasera: más espacio para el marketing creativo.

La parte de atrás de la caja de cereales ha tenido diversas aplicaciones, entre otras los cuadros donde indican las cantidades y aportes energéticos y nutricionales, un aspecto muy cuidado por Kellogg´s por cuanto siempre ha defendido lo natural de sus productos, lo saludable.

Yo os aporto estas ideas marketinianas:

  • Una nueva idea para aprovechar los corn flakes: para empanar por ejemplo filetes de pollo -nuevo uso del producto-. (Los he probado en casa y salen unas pechugas crujientes muy originales).

 

  • Una explicación visual de la forma de hacer sus copos de maíz tostados, remarcando la idea diferenciadora de su receta “igual desde hace más de 100 años”. De nuevo trasmite el valor de la marca como genuina, y lo natural como elemento significativo, resaltado con el mensaje “sin colorantes ni aromas artificiales”.

 

Los laterales de la caja: más mensajes y más marketing.

En el lateral de la caja (a veces ha estado en el frontal), hay un mensaje que es destacable “No fabricamos cereales para otras marcas”. Traducción: nuestro cereal es único, no lo encontrarás en marcas blancas o del distruibuidor. ¿Cuántas marcas de cereales pueden decir lo mismo? Diferenciación, diferenciación, diferenciación. ¡Y confianza en la marca Kellogg´s!

Otros usos de los laterales, además de los cuadros nutricionales -muy importantes- a los que otras marcas no le dan suficiente protagonismo, es el de ofrecer una promoción, pero ¡ojo!, se trata de crear un vínculo entre la promoción al consumidor y los valores de Kellogg´s. En la imagen de ejemplo, está un kit de jardinería. Te permite cuidar de un cultivo en tu casa con la dedicación y esmero de sus agricultores del programa Kellogg´s Origins, que apuesta por la sostenibilidad. Hay pues un mensaje positivo de la empresa que conecta con sus clientes a través de la promoción del kit de jardinería. La firma estadounidense está siempre muy activa en todo lo que concierne al medioambiente y la sostenibilidad, como bien indica en su web.

 

La caja de cereales nos ofrece sorpresa final

¿Quién no ha tenido siempre algún problema para cerrar la bolsa de cereales una vez abierta? ¿Con una pinza, una grapa, haciendo un nudo…? Un buen cierre garantiza a calidad del producto, uno malo lo degrada. Pensando en facilitar esta tarea al consumidor, Kelloggs ha desarrollado un ingenioso sistema de cierre (lo explica en la parte superior de la caja) que aprovecha las pestañas de cartón superiores para presionar la bolsa por el interior, asegurando un cierre casi perfecto… ¡y fácil! No solo soluciona un problema al consumidor, sino que garantiza que el producto conserve bien sus propiedades (la calidad de sus corn flakes lo merecen).

Como ves, una utilización creativa del packaging al servicio de un marketing y comunicación originales y efectivos.

Kellogg´s: una empresa orientada al marketing

Todo lo anterior que has leído no es casualidad. La empresa Kellogg´s lleva casi desde el inicio estableciendo fuertes relaciones con sus clientes, a través de diversas campañas y programas, siempre defendiendo sus valores fundacionales. Podemos decir que es una empresa que tiene el marketing inoculado desde su origen. Y a lo largo de su historia se ha ido adaptando a los cambiantes gustos de los consumidores.

En 1969 tuvieron el honor de ser el desayuno de los astronautas: Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins, un hito que pasó a la historia. En 1979 dan un impulso a The School of Commerce y pasa a ser la “Kellogg Graduate School of Management” a través de una donación de la Fundación Kellogg. En la actualidad, esta Universidad tiene 7 campus y cuenta con más de 60000 alumnos de 120 países. Por otro lado, sus estudios de marketing pasan por ser de los más reconocidos del mundo, como no podía ser de otra manera.

En 1997 abrieron el Instituto Kellogg, dedicado a la investigación en el campo de la nutrición y la alimentación. Un paso más que refuerza sus valores y establece una relación más estrecha con sus consumidores a través de ellos.

¿Qué más se puede decir? La verdad es que mucho más, sin duda. Hoy hay una verdadera guerra en los lineales por la captación del consumidor de cereales, muchas marcas, precios ajustados, fuertes promociones… En este terreno es en el que se tiene que mover Kellogg´s después de cien años. Y el diseño de una caja no es un detalle menor, como has visto. Todo ha sido ideado y desarrollado para trasmitir al cliente potencial que estás ante la primera y mejor empresa de cereales del mercado. ¿Tú qué opinas?

Pago-Por-Uso-tendencia-moda-marketing-estrategia

Pago por Uso: moda, tendencia…, ¿nuevo nicho de negocio?

Seguramente estarás notando que cada vez existen más productos y servicios que no solo comercializan a través del clásico sistema de venta, sino que también se ofrecen en alquiler. Tradicionalmente, el alquiler ha estado unido a la prestación de un servicio, dado que este se disfrutaba por un período concreto y limitado, por ejemplo, una habitación de hotel. Poco a poco, la fórmula del alquiler ha ido ganando peso en otros sectores donde la compra era la forma más habitual de disfrutar del producto y hoy, gracias a los nuevos hábitos de consumo y a las nuevas tecnologías, el alquiler -hoy llamado pago por uso– está presente en prácticamente cualquier área de negocio. ¿Por qué está pasando?

El pago por uso en las empresas: flexibilidad y reducción de costes.

Si nos centramos en el terreno de las empresas, el avance de los productos y servicios con la fórmula del pago por uso ha sido espectacular. Prácticamente no hay un área funcional de la organización en las que no exista esta fórmula. Te doy algunos ejemplos:

  • Servicios de impresión: pago por número de páginas impresas. Impresora y mantenimientos incluidos.
  • Flotas de vehículos: se gestiona a través de renting.
  • Equipos informáticos y telefonía.
  • Software de gestión empresarial (ERP/CRM): pago por usuario/mes (modelo SaaS).
  • Recursos Humanos: utilización de empresas de trabajo temporal para cubrir puntas de trabajo o bajas laborales.
  • Asesorías y servicios jurídicos.
  • Servicios de marketing y comunicación: outsourcing de este departamento, a través de un precio por hora o una iguala mensual con una consultora externa.
  • Logística: distribución especializada. Se factura por volumen.
  • Área Comercial: contratación por horas, días o meses de equipos de ventas especializados.
  • Producción: externalización de la misma. Se factura por horas máquina utilizadas.
  • Etc…

Las ventajas para la empresa son evidentes:

  • Conversión de costes fijos en variables: más flexibilidad para adaptarse a los cambios en el mercado.
  • Disponibilidad de la última tecnología o avance en el producto o servicio contratado.
  • Más capacidad para invertir recursos en los activos más rentables.
  • Seguridad: siempre se dispone del producto/servicio, sin paradas por mantenimientos o por falta de capacidad para sustituirlo de forma rápida y efectiva.

 

En definitiva, la empresa puede centrar toda su atención y recursos en lo que mejor sabe hacer (cada una tendrá su core business) y liberar esfuerzos que no aportan valor a través de la fórmula del pago por uso que además, como hemos visto, le aportan grandes ventajas.

El pago por uso del consumidor: más libertad y acceso a nuevos productos y servicios.

Desde la óptica de los consumidores también se está produciendo este transvase desde la adquisición hacia el uso. Las claves en esta nueva tendencia son, por un lado, los nuevos hábitos de los jóvenes, que no tienen el apego a la propiedad característico de las generaciones anteriores, sumado al hecho de que, al pagar solo por el uso efectivo del producto, libera recursos de sus ingresos para poder destinarlos a otras cosas. El uso intensivo de la tecnología les faculta para tener información de todo aquello que les interesa y contratar en cada momento lo que necesitan. Este sistema les da libertad de elección, sin ataduras ni hipotecas. Un ejemplo de esto es por ejemplo el servicio de música en streaming Spotify, que ha triunfado en este segmento. Lejos quedan ya las visitas a las tiendas de discos para adquirir el último éxito de nuestro grupo favorito.

Pagar por el uso de un producto es una fórmula que convence a los millennials. No compran una vivienda, prefieren alquilarla, eligen Netflix frente a ir al cine y, sorpréndete, prefieren solucionar los problemas de movilidad (urbana o no) alquilando un vehículo eléctrico o una bicicleta antes que adquirir un vehículo en propiedad. Una opción que, además es más respetuosa con el medioambiente, una de las grandes preocupaciones de este nicho de edad. Su lema es, lo quiero, lo pago, lo uso, lo devuelvo. Esta filosofía y nuevo hábito de vida les permite además acceder a productos y servicios que nunca podrían disfrutar bajo la fórmula de compra.

Las últimas empresas que se están sumando a la oferta de productos bajo el sistema de pago por uso dirigida al público joven se encuentran en los sectores de la decoración y la moda. Un ejemplo es la firma Ecodicta, que ofrece una innovadora propuesta para ir renovando el vestuario por una asequible cuota mensual, dependiendo del número de prendas que “alquiles”. La empresa automovilística Mini, por otra parte, ha lanzado su servicio Mini On Demand, o lo que es lo mismo, disfruta de un modelo de la marca y paga por el uso que le des.

Piensa en tu negocio ¿pagarían por usar tu producto?

Todas las señales apuntan a que estamos ante el despegue de una nueva fórmula de consumo que poco a poco irá adquiriendo más protagonismo en todo el mundo. La cuestión, desde el punto de vista del marketing estratégico es saber si es posible aprovechar esta tendencia desde el punto de vista de tu pyme. Y puedes pensar en estas tres posibilidades:

  • Analizar que áreas de tu empresa puedes “externalizar” a través de un modelo de pago por uso. Como has visto, todas las áreas de la organización pueden encajar en este sistema. Quédate con lo que es estratégico en tu cadena de valor y plantéate cambiar lo demás. Ya has visto las ventajas.

 

  • Valora si tu modelo de negocio actual puede ser ofertado bajo el modelo de pago por uso. Si es así, piensa si puede ser atractivo para tus clientes y establece una estrategia comercial y de comunicación para lanzarlo.

 

  • Si tu modelo de negocio actual no se puede ofrecer con esta fórmula, analiza qué productos o servicios complementarios puedes ofrecer en modalidad de pago por uso. Esto te puede ayudar a comercializar mejor tus productos actuales ofreciendo además un servicio más completo a tu cliente.

 

Como consultor de marketing y comunicación estratégicos, mi propio servicio se puede considerar de pago por uso. Las empresas con las que colaboro tienen a su disposición un profesional cualificado sin asumir un coste fijo estructural por tener un departamento de marketing. O también pueden solicitar los servicios externos de consultoría como refuerzo de un departamento de marketing y comunicación ya existente. En ambos casos, la clave es disponer del servicio y pagar solo lo que se necesita y cuando se necesita.

¿Te parece una tendencia que se consolidará? ¿Es una moda pasajera? ¿Te vas a plantear sumarte al pago por uso?

Como siempre, si te ha gustado este post, envíalo a quien creas que le puede interesar. ¡Y espero tus comentarios!

Convertir Clientes en Prescriptores Mejor Estrategia de Marketing Fidelización

Cinco claves para convertir a un cliente en un prescriptor de tu producto y empresa.

«La orientación al cliente comienza con el reconocimiento de que las experiencias son propiedad de los clientes». (Brian Solis)

Según un estudio de Nielsen realizado en toda Europa, el 78% de los encuestados confían total o parcialmente en las recomendaciones de personas que conoce (familiares y amigos), y más de un 60 % confían en las opiniones publicadas online por los consumidores.

Por el contrario, un cliente con una mala experiencia se la comunicará a unas 9 personas de forma voluntaria, mientras que un consumidor satisfecho lo transmitirá a unas 4.

¿Qué nos están diciendo estos datos? Primero, que los consumidores confían más en otros consumidores que en lo que nosotros podamos decir de nuestros propios productos o servicios. Segundo, que una mala experiencia con nuestros productos impacta más en nuestro público objetivo que una buena. Traducido a términos de marketing y comunicación: hay que centrar nuestros esfuerzos en lograr una satisfacción plena de nuestros clientes y conseguir, si es posible, que se identifiquen con nuestra marca -y valores- hasta el punto de recomendarla en su entorno, ya sea este físico (boca-oreja) o digital (redes sociales, blogs reviews u opiniones en portales especializados). Voy a darte de forma breve cinco maneras o estrategias con los que conseguir que tus clientes pasen de ser solo compradores a embajadores activos de tu marca.

 

1.La satisfacción de tu cliente es un paso previo para convertirlo en prescriptor.

 

Si quieres conseguir que tu cliente hable de ti positivamente tienes que lograr una fidelización del mismo. Esto no solo es que consigas unas ventas recurrentes, sino que la imagen que tu cliente tenga de ti sea la de un “experto” en el producto o solución que ofreces. Es una fase más allá del cliente de compra recurrente. Implica que tienes ya la categoría de “expertise” en tu especialidad. Yo siempre pongo el ejemplo de Gillette, una empresa que es todo un referente en el cuidado del

afeitado masculino (aunque ya se ha introducido también en el femenino). Es más que una firma que fabrica sistemas de afeitado. Hoy, esta empresa es la que más sabe sobre los problemas y soluciones del afeitado masculino del mundo, gracias a sua más de 100 años de constante I+D en este terreno. ¿Alguien puede dudar de sus productos cuando tarda más de 5 años en lanzar un nuevo sistema de afeitado? Un auténtico “expertize” del afeitado masculino. Los clientes de Gillette son fieles a la marca: una vez que compran, confían siempre en que la siguiente evolución de sus maquinillas sean siempre las más avanzadas del mundo. Han conseguido una fidelización perfecta.

El viaje del cliente hacia su destino como prescriptor empieza en la captación. No olvides nunca los pasos necesarios que tiene que dar tu empresa antes de llegar a la meta. Te recomiendo mi entrada anterior sobre este tema, si no la has leído antes,

 

2. Entender las diferentes motivaciones de compra de tu cliente te ayudará a convertirlo en un “Brand advocator».

 

Analiza qué estás proporcionando a tu cliente. ¡Ojo! A veces no es el producto, ni el servicio. ¿Crees que Starsbucks vende café? o que Nike vende por la calidad de sus zapatillas deportivas. Plantéate por qué te compran tu producto o usan tus servicios. Sé amplio de miras y expende tus ideas al respecto. Si descubres qué es lo que te hace especial a ti frente a tus competidores estarás dando un paso de gigante para lograr que tus clientes se conviertan en embajadores de tu marca (Brand advocator). Te doy esta lista para que te oriente sobre las principales motivaciones de compra de los consumidores.

  • Moda o innovación: son los primeros en adoptar algo.
  • Precio: compra muy racional, se van donde encuentran lo más barato.
  • Comodidad: no invierten mucho tiempo en comprar y pagan más por esa comodidad.
  • Afecto: compran una marca porque tienen un vínculo emocional con ella.
  • Seguridad: dispuestos a pagar más a cambio de algo mejor o que les ofrece más confianza porque se trata de empresas que son reconocidas en el mercado.
  • Estatus: compran por aparentar frente a los demás.

 

¿Cuál encaja mejor en tu caso concreto?

Una herramienta muy útil para “descubrir” por qué te compran tus clientes más fieles es “Voz del Cliente”. Tiene varias formas de aplicación. La más efectiva es realizar encuestas a los clientes más fieles (si de lo que se trata es de saber sus motivaciones de compra) de forma presencial preferiblemente, y al margen de tu empresa, es decir, las tiene que realizar una firma externa. Como consultor te puedo asegurar la sorpresa de mis clientes al descubrir la imagen que tenían de ellos sus clientes y sus verdaderas motivaciones de satisfacción con ellos. Si nunca has utilizado esta herramienta, es el momento de planteártelo.

 

3. Elabora una propuesta de valor de tu marca y empresa alineada con las expectativas de tus clientes.

 

En toda organización existe una cadena de valor que comienza en el diseño del producto o servicio y finaliza en la experiencia del consumidor o usuario. Como empresa, debes tener clara cuál es esa cadena de valor y como se construye la propuesta final a tu cliente paso a paso. Hay que describirla en términos gráficos y analizar si está alineada con el mercado al que te diriges.

Un paso posterior que recomiendo a todas las pymes es realizar un CANVAS. Es una herramienta de análisis del modelo de negocio que, de forma gráfica, plasma las áreas internas y externas clave de nuestra organización (recursos clave, segmentos, canales de comunicación…). Para lo que nos ocupa, hay que centrase en la parte de la Propuesta de Valor, respondiendo, entre otras, a estas cuestiones:

  • ¿Qué valor entregamos a nuestros clientes?
  • ¿Qué problema del cliente estamos resolviendo?
  • ¿Qué necesidades del cliente estamos satisfaciendo?

Tener claras las respuestas te allana el camino hacia la fidelización y la prescripción.

 

4. Establece un canal de interacción con tus clientes y mantenlo activo.

 

Una cuarta clave de nuestro camino a la meta del viaje del cliente es la de abrir algún sistema o canal de comunicación entre tus clientes y tú. El objetivo: por un lado, que el cliente tenga un medio a su alcance para hacerte llegar sus necesidades, preguntas, sugerencias o incluso quejas. Por otro lado, a ti te facilita un canal para comunicarte con él, trasmitirle novedades, invitaciones, contenidos de valor o propuestas para mejorar la relación con tu empresa.

Un ejemplo lo tenemos en el sector bancario, que está volviendo a la figura del “asesor personal” del cliente (atendiendo a cada perfil hay asesores especializados). Una persona con nombre y apellidos, físicamente presente en una oficina cerca del cliente y disponible para hablar para cualquier necesidad a través de varios canales (app del banco, chat, whatsapp, teléfono, email o en persona con cita previa). El banco también contacta regularmente con el cliente, aunque sea simplemente para ver si todo está bien o necesita algo.

Plantéate en tu caso concreto qué canales de contacto son los más adecuados para crear un vínculo de comunicación permanente entre tu empresa y tus clientes. Tu cliente te lo agradecerá.

 

5. Tus mejores clientes tienen que estar felices contigo. ¡Hazles sentir que son especiales para ti!

 

A todos nos gusta que nos hagan sentir especiales. Y tus clientes no son menos. Una vez que tengas los canales de comunicación abiertos entre tu empresa y tus clientes, utilízalos para convertir la experiencia con tu empresa en algo más que una venta: intenta que viva la relación conti

go como algo diferente. Tus mejores clientes tienen que saber que son importantes en tu organización. Te doy algunos ejemplos:

  • Crea un club de clientes.
  • Invítales a conocer tu empresa.
  • Hazles partícipes en el lanzamiento de nuevos productos o servicios (por ejemplo, que contribuyan a dar nombre a un nuevo producto).
  • Implícales en el proceso de mejora de tu organización.
  • Que sean los primeros en probar un nuevo producto o servicio.
  • Establece un programa de recompensas o regalos.
  • Etc…

 

Analiza tu mercado. el perfil de tus clientes y detecta lo que es importante para ellos. Con todos los datos, planifica una estrategia de “engagement”. A veces lo más efectivo es lo más sencillo.

 

Son, en resumen, cinco claves que pueden ayudarte a establecer un programa de conversión de tus mejores clientes en prescriptores. Piensa que es una estrategia de marketing y comunicación a medio y largo plazo, no esperes resultados a corto. La constancia es la clave. Y un último consejo: echa mano de la tecnología para gestionar las relaciones con tus clientes: un software específico para este tipo de estrategias, los CRM, te serán indispensables para que puedas implementarla de manera fácil y organizada.

 

¿Qué te ha parecido? ¿Te animas a diseñar una estrategia de “Brand advocator”? Como siempre, espero tus comentarios. ¡Y comparte este contenido si consideras que es interesante para otros profesionales!

Proceso_de_Innovación_en_las_pymes

No solo producto y tecnología. El proceso de innovación en tu empresa está en toda tu cadena de valor.

Innovar no es una quimera. Muchas pymes creen que la innovación es un proceso complicado, que requiere muchos recursos y, por tanto, solo al alcance de las organizaciones grandes. No es cierto. La innovación, entendida como la realización de cambios en algunas de las fases de la cadena de valor de la empresa, es una actividad que se puede -y se debe- desarrollar en cualquier tamaño de pyme, como te explicaré con algunos ejemplos reales, y de los que puedes sacar conclusiones muy interesantes para tu caso particular.

Ser creativo es el primer paso para innovar.

Antes de nada, conviene no confundir “Innovación” con “Creatividad”. Aunque ambos conceptos se complementan, son diferentes. Según William Coyne (2015): “La creatividad es   pensar en ideas nuevas y apropiadas, mientras que la innovación es la aplicación con éxito de las ideas dentro de una organización. En otras palabras, la creatividad es el concepto y la innovación es el proceso “. Si piensas que en tu equipo no hay creatividad es casi seguro que es debido a que no se han puesto los escenarios y el ambiente adecuado para que ésta surja. Todos, ¡sí todos! tenemos el germen de la creatividad en nuestros genes. Como humanos que somos (y no te voy a explicar la evolución del hombre a lo largo de milenios) nuestra mente está adaptada para idear nuevas formas de hacer las cosas o realizarlas de forma distinta. Sin esa habilidad, no hubiese sido posible el progreso del que disfrutamos hoy. En algunos textos lo encontrarás como “neuroplasticidad del cerebro” o su capacidad de desarrollar nuevas conexiones neuronales. La estrategia es crear las condiciones adecuadas para que las personas de nuestra organización puedan dar rienda suelta a su imaginación. Te recomiendo mi entrada del blog que explica precisamente este tema.

A partir de las ideas, se avanza hacia el proceso de innovación a través de un esquema de análisis donde se valora la factibilidad de llevar a cabo cada idea en la práctica, sus costes, sus beneficios esperados, el tiempo de desarrollo, etc. Este análisis deberá ser riguroso, y en muchos casos puede requerir la colaboración de algún experto externo (que además nos dará una visión “no contaminada” de las diferentes propuestas).

Innovar no solo es aplicar tecnología a un proceso o producto. Por supuesto que una nueva máquina para el área de producción puede ser innovadora, pero lo que quiero resaltar es el amplio campo en el que es posible innovar (áreas funcionales de la empresa) y muchas veces sin necesidad de utilizar una tecnología “revolucionaria”.

 

Innovación en producto

Cuantas veces intentamos lanzar un nuevo producto (que es bueno hacerlo) y nos olvidamos de introducir una mejora significativa en los actuales. Pon el foco en lo que aporta valor a tu cliente y piensa en cómo mejorar su satisfacción general. Es lo que hizo la firma cervecera Corona al rediseñar sus nuevas latas. Aprovechando la lucha contra el uso excesivo del plástico, tan de actualidad, ha lanzado un formato nuevo de lata que facilita su transporte por el cliente (fundamental) sin necesidad de utilizar plástico u otros materiales. ¿Qué te parece?

Innovación tecnológica

Es la que actualmente más aporta al conjunto de innovaciones, dado el nivel alcanzado por los desarrollos tecnológicos. Es posible desarrollar una nueva tecnología o aprovechar la que ya es accesible a todo tipo de pymes para darle una aplicación nueva. La firma Farfecht por ejemplo, utiliza la tecnología de modelado 3D y una aplicación en su web para que el cliente pueda diseñar sus propias zapatillas con más de 60 combinaciones posibles de materiales y colores. Una vez más, pensando en el cliente (que quiere algo exclusivo), la empresa le propone unas zapatillas hechas por él y solo para él.

 

Innovación en marketing

El área de marketing es la que mejor puede abordar un proceso de innovación, dada su tradición de elaborar estrategias de éxito que apoyen a los departamentos comerciales. Os podría poner muchos ejemplos, desde un marketing más tradicional (aunque novedoso) hasta las actuales estrategias de marketing digital. Pero os dejo esta propuesta de Bodegas Muga,  englobada en su estrategia enoturística, que aúna diversión, gastronomía y naturaleza en una experiencia en globo sobrevolando sus viñedos en Haro (La Rioja). Además, por supuesto, está vendiendo más vino…

Innovación en organización

La estructura organizativa de una empresa es un área estratégica fundamental, muchas veces olvidada por parte de los equipos de dirección. Pero es la estructura de la organización la que tiene que estar diseñada en función de la estrategia elegida. Siempre ha habido debate entre estructura centralizada (eficiencia, fines comunes) y descentralizada (mayor adaptación local, eficacia). Incluso hay firmas que combinan ambos conceptos (híbridas). Pero lo que no está en debate es que existe una creciente necesidad de adaptarse al un cliente cada vez más local, lo que exige una organización flexible y adaptable a ese contexto. Un ejemplo de innovación en organización fue en su día la firma Legálitas. En un sector tan maduro como los abogados, donde la cercanía al cliente es fundamental, esta empresa construyó una potente imagen de marca global junto a un amplio equipo de abogados en toda España para acercar este servicio a muchos clientes. Se compartía de forma centralizada el know-how y el departamento de marketing y se descentralizaba la prestación del servicio. En realidad, el éxito está en trasladar la idea de franquicia a un sector nuevo. Unas tarifas accesibles hicieron el resto.

 

 

 

Innovación en distribución

Hacer llegar nuestro producto o servicio al cliente en perfectas condiciones y en plazo es hoy un condicionante para cualquier empresa. Como seguro que sabes, hoy tu cliente quiere ser   atendido en un plazo cada vez más breve, y sin renunciar a la calidad del servicio. Uno de los problemas con los que se encuentran las firmas que venden online es la entrega del producto: el cliente no está en su casa o trabajo y se genera una entrega fallida. Traducido: el cliente se enfada (aún sin culpa de la empresa), mala imagen y extracostes del nuevo intento de entrega. Amazon se dio cuenta del problema, y encontró la solución: Amazon Locker, unos puntos de entrega fijos en las ciudades, con taquillas seguras a través de un código personal, donde cada cliente puede recoger su pedido las 24 horas del día. Y se entrega al día siguiente del pedido. ¿No es realmente innovador?

Innovación en comunicación

Comunicar bien nuestro mensaje no es fácil. Hacerlo llegar a nuestro público objetivo tampoco. Hay que seleccionar bien el canal y, sobre todo, no ser “invasivo” (no molestar). A nosotros nos interesa nuestra marca, pero… ¿y al cliente? Lo que ellos quieren es que les ofrezcas un buen producto o servicio y que estés ahí por si tienen algún problema. Pensando en todo esto, y dada la saturación actual de casi todos los canales de comunicación (digitales o no) a los responsables del popular servicio de mensajería instantánea Whatsapp han lanzado la nueva aplicación Whatsapp Business, dirigida al mercado de pequeñas empresas y negocios. ¿Cuál es la innovación? Poner un espacio de contacto no invasivo (y amigable) para que los clientes con registro puedan estar en contacto con la empresa, no solo para realizar un pedido, sino también, y sobre todo, para canalizar dudas, sugerencias y consultas. Ha utilizado un sistema conocido, fácil de usar y rápido, con el que mantener una interacción directa con el cliente. No sabemos todavía si triunfará, pero lo que sí ha logrado es crear un canal de comunicación diferente.

 

Innovación en diseño

El diseño (de producto, de packaging, de web…) es hoy también otro de los terrenos propicios para la innovación. Muchas veces, el mismo producto comercializado con diferentes diseños de envase tienen diferente grado de aceptación. Hay que tener en cuenta siempre que no solo hay que tener un buen producto, sino también “que lo parezca”. Y todos sabemos la importancia de la imagen (diseño) como factor de compra en la mente del consumidor. Intenta cuidar la imagen de tus productos, conviértelos en un regalo para tu cliente, que sienta que te importa su experiencia. En definitiva, ponle un lacito, como se suele decir.

Hay muchos ejemplos de innovación en diseño, por ejemplo, la empresa Croquetasricas.com, partiendo de un producto muy maduro (croqueta), ha conseguido elevarlo a producto gourmet. Fíjate en el vídeo qué diseño de packaging más cuidado.

Por otro lado, la empresa Dyson ha conseguido un espectacular ventilador sin aspas que aúna tecnología y diseño de forma exitosa. (Eliminar las molestas y peligrosas aspas es todo un acierto).

 

¿Dispuesto a innovar?

Como has podido ver, las posibilidades de innovación al alcance de cualquier pyme son muy amplias, y me he dejado otras áreas susceptibles de incorporar nuevas ideas de éxito, por ejemplo, el área de procesos o la formación de los equipos humanos. Te recomiendo que inicies un proceso de innovación siguiendo estos pasos:

  • Reflexión inicial por parte de los responsables de tu empresa para valorar las posibilidades reales de realizar procesos de innovación.
  • Compromiso (desde la cúpula directiva hacia toda la organización) sobre la necesidad de realizar innovaciones.
  • Creación de un grupo de trabajo –equipo de innovación– que tiene que reunirse de forma periódica para impulsar la innovación.
  • Dotar de recursos, en especial tiempo, a la actividad innovadora.
  • Partir de un análisis de la cadena de valor de la organización para determinar las áreas donde es más factible incorporar nuevos procesos.
  • Ser constante, no siempre se consigue el éxito a la primera. La clave es mantener en el tiempo la cultura innovadora.

 

¿Te he convencido? Ahora te toca mover ficha. Si tienes algún comentario o quieres preguntarme algo, mándame un email. ¡Y comparte este contenido!

Marketing de Influencers

¿Estás pensando en contratar un influencer para impulsar tu marca? No te precipites y analiza bien lo que necesitas.

 

Es la palabra de moda, la herramienta de marketing digital que está de actualidad, todos queremos un influencer para que nuestro producto o servicio tenga éxito. Pero no te equivoques, esta tendencia no es nueva, ni siquiera moderna. Lo que pasa es que ahora se le ha dado un nuevo nombre y se utiliza en canales (redes sociales) que antes no existían. Si echamos la vista atrás, veremos que ya desde los años cuarenta del pasado siglo se utilizaban a personas famosas (normalmente actores y actrices o cantantes) para acompañar la publicidad de productos (por ejemplo, James Dean o Elvis Presley con anuncios de tabaco). Eso no es más que utilizar la imagen de un famoso para que prescriba nuestro producto. Como ves, misma estrategia con distintos soportes. En España, ya desde los años sesenta del siglo XX, en televisión o en prensa, se hacían similares campañas. ¿Por qué entonces se ha reinventado el marketing de influencers?

Influencers: cuando cualquiera puede ser prescriptor.

El explosivo crecimiento de usuarios en las redes sociales ha facilitado que muchos perfiles acumulen ingentes seguidores -reales o no- y likes, no solo personajes ya famosos, sino gente anónima que ha hecho de su imagen un producto. Acumular seguidores es hoy un trabajo como cualquier otro. Las agencias de marketing han visto en este hecho un nicho nuevo de negocio, más accesible y barato que la publicidad tradicional (online y offline). Basta con perfilar cada instagramer, por poner un ejemplo de red social, y ofrecerlo como prescriptor a su cartera de clientes.

El uso de este tipo de acciones de marketing digital, sobre todo cuando se implementan sin la adecuada estrategia, suele acabar en fracaso la mayor parte de las veces. ¿La causa? Mala selección de los perfiles, falta de identificación de los valores de la marca con el influencer, ausencia de herramientas de medición y seguimiento, errores en la planificación… Más aún, se tiende a pensar que, a mayor número de seguidores, mayor impacto en la marca, olvidándose de que lo crucial es la tasa de interacción que tienen los seguidores con su influencer (engagement). En suma, las empresas se vuelcan en acciones de este tipo sin un estudio previo y sin objetivos concretos, lo que provoca luego muchas veces la sensación de haber tirado la inversión a la basura. Los datos están ahí, te recomiendo estas noticias:

“La mitad de las inversiones en marketing de influencers no tiene ningún efecto sobre la marca”: El Mundo , Puro Marketing.

 

Se ha tratado de generar prescriptores a gran escala y cuando hablamos de marcas, de valores, no todo vale. Un buen ejemplo de prescriptor o embajador de marca es nuestro tenista Rafa Nadal, que está asociado a marcas que se identifican con su personalidad: autenticidad, honestidad, esfuerzo, superación… El caso de Rafa Nadal es solo un ejemplo, pero que nos sirve para demostrar que tenemos que asociar siempre nuestro producto a personas que se identifiquen con él, a través del ejemplo que dan en su día a día, y no por el número de “me gusta” que tienen en su red social.

 

Microinfluencers: un paso más hacia la adaptación del prescriptor a cada tipo de producto

Es tendencia actual la utilización de perfiles de personas que no disponen de un gran número de seguidores, pero que cuentan con una tasa de interacción con ellos muy alta. Suelen ser perfiles con 10000, 20000 seguidores, muy fieles y que suelen “opinar” o “conversar” sobre los temas que toca su influencer. Además, están muy centrados en unas áreas de interés y no suelen hablar o “recomendar” nada que se salga de esta área. Son perfiles muy interesantes porque están especializados y gozan de un engagement importante. Por eso ahora son el objetivo de las agencias de marketing. Son más accesibles, más económicos, y más fiables. Si estás pensando en realizar una campaña con influencers, te recomiendo que antes valores esta posibilidad. Reducirás el riesgo y la inversión y te servirá para probar a pequeña escala.

 

Ya tienes a los mejores prescriptores en tu área de influencia

Antes de embarcarte en una estrategia de influencers, te sugiero que valores la posibilidad de conseguir los mismos -o mejores resultados- con tus propios embajadores de marca. Y estos son, como te estás imaginando, tus propios clientes. Un cliente contento con tus productos o servicios (más aún si es una venta recurrente) es el mejor prescriptor para tu marca que puedes conseguir. Ahora bien, lograr que un cliente te prescriba no es fácil, de hecho, solo un porcentaje pequeño de toda tu cartera lo hará. Los clientes que hablan bien de nosotros a otros son el último escalón de la estrategia de captación/retención de clientes, que puede resumirse en el viaje del cliente (customer journey):

  • Descubrimiento (el cliente sabe que existes)
  • Valoración (el cliente sopesa tu propuesta)
  • Compra (el cliente adquiere tu producto)
  • Fidelización (el cliente continúa/amplía su relación comercial)
  • Recomendación (el cliente recomienda nuestro producto a terceros)

 

La meta en nuestros objetivos comerciales y de marketing debe ser llegar a la fase de “recomendación”. Al llegar a ese nivel, se ha conseguido una relación tan estrecha con el cliente, que este se convierte en un influencer de nuestra firma. Disemina su experiencia como cliente nuestro a toda su red de contactos, siendo su mensaje creíble, ya que cuenta con la ventaja de conocer el producto o servicio y -frente a los influencers al uso- no están recibiendo un pago por su recomendación.

Para llegar al final del viaje del cliente es preciso antes fortalecer su paso por las etapas anteriores, fundamentalmente por la fase de Fidelización. La estrategia de fidelización es algo que muchas pymes olvidan a la hora de planificar sus acciones de marketing y comunicación, y hoy en día es una de las actividades más importantes, y más gratificantes en términos de retorno de valor para la empresa. Te recomiendo que, si no lo has hecho, te plantees diseñar una estrategia para que tus clientes se sientan más identificados con tu empresa. ¿Algunas ideas? Dependerá de cada sector y tamaño de empresa (¡y de tu presupuesto!), pero puedes:

  • Hacerles partícipes de una nueva línea de negocio
  • Solicitarles su opinión acerca de tus productos
  • Invitarlos a una visita a tu empresa
  • Crear una línea de atención personal
  • Invitarlos a formar parte de un Club de Clientes
  • Realizar actividades lúdicas para tus mejores clientes (un torneo de golf, por ejemplo).
  • Etc…

 

Cada empresa tiene una tipología de cliente. Adapta tu estrategia de fidelización a ese perfil.

Entonces… ¿Influencers sí o no?

La respuesta corta es SI. La respuesta larga…depende. Como siempre, las herramientas de marketing no valen todas para todos. Para saber si este tipo de acciones pueden aportarte un retorno real, te aconsejo que sigas estos pasos:

  • Analiza tu sector. ¿Quién es tu target? Muchas veces utilizamos canales de comunicación que no funcionan porque no son los adecuados para el perfil del público al que me dirijo.
  • Valora la situación de tu organización. Antes de abordar estrategias de marketing de influencers se deben desarrollar muchas acciones previas. Por ejemplo, tener una base de datos depurada y actualizada.
  • Cuida primero a tus clientes y genera “engagement” a través de estrategias de fidelización.
  • Antes de tomar una decisión, elabora un perfil del “influencer tipo” que buscas, y que esté alineado con los valores de tu empresa y marca.
  • Prioriza los microinfluencers (especializados en nichos de mercado) con alto porcentaje de engagement.
  • Fija un objetivo y un plazo para conseguirlo.
  • Establece un método para medir los resultados de la acción.

 

No obstante lo anterior, sigo pensando que el marketing de influencers está reservado para sectores muy concretos y que debe ser realizado de forma limitada como refuerzo a otras acciones principales. La figura del embajador de marca, que siempre ha existido, es una alternativa que puede ser más efectiva. En todo caso, te aconsejo siempre ir de la mano de un profesional a la hora de abordar estas líneas de actuación. Y lo más importante, no busques fuera lo que probablemente tengas ya dentro de tu empresa: clientes satisfechos que se sentirán orgullosos de pertenecer a tu marca. ¡Ahí lo dejo!