Las preguntas clave para cualquier directivo de una pyme

Las preguntas que como directivo de empresa tendrías que hacerte en estos momentos.

Edward de Bono, el inventor del conocido método del “pensamiento lateral”, decía “si no decides tu futuro según tu criterio, alguien o algo lo decidirá por ti”.

El día a día en el que se mueven la mayoría de directivos y responsables en las empresas y organizaciones impiden muchas veces parar el ritmo y dedicar un tiempo a la reflexión. Y ello está frenando una de las tareas más importantes que tiene todo responsable de un negocio, en espacial el CEO: repensar su modelo de empresa. En las circunstancias habituales de cambio continuo de las reglas del mercado, con más fuerza en los momentos actuales, no es comprensible que muchas pymes estén centradas solo en el corto plazo. Desde luego, recuperar la liquidez y los clientes es una necesidad real, pero ello no debe despistar la mente de lo importante para que la empresa sobreviva en el medio y largo plazo. Muchos no se están dando cuenta de que es muy probable que la sociedad que nos vamos a encontrar después de la crisis actual sea bastante diferente de lo que hemos conocido. Se habla ya de una transición abrupta hacia un modelo energético con energías limpias, sistemas de trabajo diferente, nuevas pautas de consumo o una logística innovadora. Por eso, más que nunca, es vital parar la maquinaria y dedicar un tiempo a la reflexión estratégica.

Os planteo esta serie de preguntas que, aunque siempre deberíamos hacernos de forma regular, es posible que tú nunca te las hayas hecho, siempre en relación con tu negocio.

 

¿Qué empresa soy?

Sí, deberás hacer un gran ejercicio de introspección para definir realmente lo que es tu negocio.

 

¿Qué papel juego en la sociedad?

No respondas de forma directa. No eres un mero proveedor de bienes o servicios. Ve más allá. Contempla tu posición en la sociedad en relación con los diferentes actores que la integran: otras empresas, consumidores, instituciones, personas, familias, entorno…

 

¿Por qué hago lo que hago?

Las pymes tienen como fin rentabilizar su funcionamiento, eso está claro. Pero, si piensas más en profundidad, ¿qué sentido le das al hecho de que tu empresa esté activa?

 

¿Para qué hago lo que hago?

No respondas lo obvio. Quizás tu papel en la empresa responda a otros objetivos. ¿Qué fin último quieres conseguir?

 

Realmente, ¿estoy contento con lo que hace mi empresa?

Si no eres feliz con lo que haces, es muy difícil que tu empresa se desarrolle de manera sana. Haz un ejercicio de sinceridad y responde realmente lo que sientes ( y como serías más feliz).

 

¿Puedo hacer otras cosas que aporten más al mercado?

Si siempre has hecho lo mismo, no esperes grandes cambios en el futuro. Seguro que la estructura de tu empresa (activos, organización, conocimiento, personas…) te permite hacer mucho más de lo que imaginas.

 

Mi organización dentro de cinco años. ¿Cómo quiero que sea? ¿Qué pasos estoy dando para conseguirlo?

Ponte las gafas para ver “de lejos”, aíslate de la situación presente e imagina el futuro. Para conseguir tus objetivos “a largo”, tienes que pensar en el “corto”. Se creativo, ambicioso y…realista.

 

El objetivo de este auto-test es profundizar en el autoconocimiento propio y en el de la empresa que diriges. Busca precisamente buscar aspectos de tu organización que quizás no conoces y extraer de esa información un conocimiento útil que te permita afrontar el futuro con otra visión. No te arrepentirás del tiempo dedicado a realizarlo. En una mañana o una tarde quizás encuentres un camino distinto -y emocionalmente más saludable- para dirigir tu negocio en los próximos años. ¿Te animas?

Gestionar de forma adecuada la información de la empresa

La gestión de la información en la empresa, factor clave en las estrategias de marketing y comunicación.

“Los datos no son información, la información no es conocimiento.” (Clifford Stoll, astrónomo y escritor).

Como seguro sabes, estamos viviendo la llamada era de la información, una etapa que se caracteriza por el uso intensivo de las TICs -Tecnologías de Información y Comunicación- en todos los ámbitos de la sociedad. El incremento de los dispositivos para acceder a internet hace posible que, por primera vez en la historia de la humanidad, cualquier persona tenga acceso a prácticamente cualquier contenido o información de forma libre e instantánea. Tanto la creación de contenidos como el número de sitios web se han disparado en los últimos años. Según la plataforma de datos Live Stats, existen más de 1700 millones de páginas web activas (en 2008 solo había 200 millones), 3.5 millones de posts en blogs cada día o 136 millones de emails enviados diariamente. Y subiendo. Está claro que hay mucha información en el mundo, y que el reto hoy es discriminar la que es relevante para el usuario de la que no lo es. Una tarea nada fácil.

Desde el punto de vista de las pymes, la información resulta crucial a la hora de elaborar cualquier estrategia empresarial, ya que nos ofrece datos imprescindibles para poder tomar decisiones fundamentadas. Y aunque parezca lo contrario, cualquier organización, aunque sea de un tamaño pequeño, genera un volumen de información significativo. Desde la óptica externa, a las pymes también les interesa disponer de multitud de datos que orienten su estrategia, desde la situación del mercado, la evolución de los precios o los cambios legales que puedan afectarle. Por tanto, cualquiera que sea el tamaño y sector de tu empresa, plantéate la necesidad de un sistema de gestión de la información.

 

Información interna: hay mucho más de lo que parece.

Como señalé, la información que fluye todos los días en cualquier pyme es cada vez mayor, desde datos financieros o económicos hasta cifras sobre ventas, incidencias con clientes o datos de fabricación, por no mencionar la información necesaria para cumplir con las diferentes normativas de calidad, como la ISO 9001 o la 14001. El problema que subyace en la mayoría de las pymes es que los datos están aislados por departamentos, y rara vez de cruzan o se comparten, además de existir dificultades para seleccionar la información relevante de la que no lo es. Para rematar, extraer los datos y presentarlos de forma sencilla para que los responsables los valoren y actúen en consecuencia es también una tarea ardua.

Todos estos aspectos son los que abarca la llamada Inteligencia de Negocio, o Business Intelligence, que se ocupa del tratamiento de los datos de una organización de forma automatizada, y que tiene como fin convertir la información en conocimiento útil, es decir, que sirva para la toma de decisiones. La fase previa es disponer de las fuentes de datos, que, como he mencionado, son múltiples y, muchas veces, desconectadas entre sí. Cabe preguntarse qué información necesita un responsable de marketing y comunicación para diseñar sus estrategias. Y la respuesta dependerá de las necesidades de cada pyme. En esto, como en otros campos, el traje a medida es lo mejor.

Un CRM, el mejor aliado para organizar los datos comerciales y de marketing.

La tecnología es imprescindible para poder gestionar ingentes cantidades de información. En el caso del área de marketing y comercial, es fundamental contar con soluciones tecnológicas como el ERP y el CRM, instrumentos que ayudan a organizar la información para su consulta y/o actualización. Los responsables comerciales y de marketing necesitan que los datos que manejan estén actualizados y accesibles, y relacionados con otros de diferente departamento. Algunos ejemplos:

  • Ventas por áreas geográficas.
  • Ventas por tipo de cliente y producto.
  • Margen comercial por cliente y producto.
  • Descuentos por cliente.
  • Altas/Bajas de clientes
  • Visitas por comercial y tasa de cierre de ventas.
  • Clientes en situación “lead” o “pre-lead”.
  • Interacciones en una campaña de email.
  • Número de incidencias por tipo.
  • Consultas de producto a través de la web.

Lo anterior no dejan de ser KPIs, esto es, indicadores clave del negocio que podrán formar parte del cuadro de mando del responsable comercial y de marketing. Con un sistema de business intelligence, podrán decidir qué áreas geográficas son propicias para una campaña, eliminar productos no rentables de la cartera, realizar acciones de venta cruzada o gestionar mejor el servicio postventa. En todo caso, una tarea que, bien organizada, facilita mucho la toma de decisiones. Como ves, se pasa del dato a la información, y de esta al conocimiento útil, una vez que lo enriquezcamos con la información externa.

 

Información externa. Entender el mercado en el que compites.

Como complemento ineludible de un sistema de inteligencia de negocio, está la recopilación y tratamiento de los datos y la información relevante acerca del sector en el que opera tu empresa (evolución, precios, competidores, estrategias, regulaciones…) y así tener una visión de conjunto de todo el cuadro estratégico. Es importante que esta información proceda de fuentes fiables, esté actualizada y sea periódica. Por ejemplo, puede ser relevante conocer si el tamaño de tu sector está creciendo o no, los nuevos productos que salen al mercado, los precios medios de los productos que compiten con el tuyo, la tipología del cliente (si cambia o no), o las zonas/países estratégicamente más interesantes.

(Imagen cortesía de e-intelligent: https://www.e-intelligent.es/es/blog/como-buscar-informacion-de-calidad-100-efectiva)

¿Cómo acceder a esta información? Yo siempre recomiendo acudir a fuentes primarias, por ejemplo, un estudio sectorial realizado por una empresa experta. Si no es así, las fuentes secundarias pueden ser útiles, siempre que citen fuentes primarias contrastadas. La información a veces está disponible de forma gratuita y otras veces (sobre todo si es información clave) hay que invertir algo en adquirirlas. Incluso hay empresas especializadas en recopilar información sectorial a medida de cada empresa.

En el desarrollo de mi profesión me encuentro a menudo con reticencias a la hora de invertir en un bien sistema de información. Crear unas buenas bases de datos, mantenerlas y enriquecerlas constituye un activo de primera magnitud para cualquier compañía (fíjate sino las grandes empresas lo que invierten en business intelligence y en inteligencia artificial). Pero lamentablemente, muchas veces, la visión cortoplacista corta de raíz este camino, para desconsuelo de los responsables comerciales y de marketing. Solo una visión moderna y valiente de la empresa permite dar pasos hacia un sistema de análisis y tratamiento de la información que oriente de forma certera las estrategias empresariales.

 

Si quieres que tu estrategia de marketing esté bien fundamentada, da el paso.

Para que puedas aprovechar las ventajas de un sistema de gestión de información que sirva para tus estrategias de marketing deberás formar a tu equipo para que sea capaz de manejar las herramientas que va a utilizar. Tener claro la finalidad es básico para que el cambio se produzca. Solicita la ayuda externa de un profesional o empresa experta en business intelligence, preferiblemente en pymes. Y nombra a un responsable de esta actividad en tu organización (puedes ser tu mismo, aunque si tienes a alguien de TI mejor). A partir de ese momento, y con visión a medio plazo, empieza a construir un sistema de información a tu medida, que te sea útil, y que sirva a marketing y a comercial a elaborar estrategias más exitosas. Ahora es el momento, porque la tecnología que lo hace posible está al alcance de cualquier pyme. Tenlo siempre presente, en el mundo empresarial el conocimiento no es una opción, es una obligación.

Te dejo esta interesante entrada en el blog de la empresa Tipsa, que explica Cómo sacar el mayor partido al análisis de datos de tu empresa con herramientas de Business Intelligence e IA: convertir los datos en información útil. Te dará muchas pistas acerca de las grandes oportunidades que abren las nuevas tecnologías para acertar en las decisiones del día a día en las pymes.

Portada Entrevista Monica Urbano Carvajal

Entrevista a Mónica Urbano Carvajal

Mónica Urbano Carvajal (Jaén, 1981) es una profesional de la comunicación digital hecha a si misma. Desde muy joven, tenía claro como enfocar su proyecto profesional. La tecnología ha sido su aliada desde entonces, y actualmente ayuda a las pymes y profesionales a potenciar su marca a través de estrategias basadas en la comunicación y el marketing aprovechando las redes sociales y la creación de contenidos de valor. Una trayectoria exitosa que le ha llevado a trabajar actualmente como directora en la firma de marketing agencia Origami, línea de negocio perteneciente a Grupo Avanza, aunque también cuenta desde hace cinco años con una web personal donde refleja muy bien su perfil y sus capacidades.

 

Si alguien quisiera saber cómo es Mónica Urbano para conocerte por primera vez, ¿qué le dirías?

Si alguien quiere conocerme le diría que hablase conmigo, directamente. Sin juicios ni prejuicios. No quiero redactar una lista de características sobre mi porque no podría ser objetiva. ?

 

Tu trayectoria profesional ha sido muy movida desde que eras muy joven. ¿Cómo has llegado hasta el presente y cuales han sido tus motivaciones para seguir este camino?

En mi primera etapa profesional, la verdad es que me dejé llevar, aprendí mucho de coordinadores, seminarios, jefes, clientes…

Para pasar de mi primera etapa a mi segunda tuve que tomar decisiones, decisiones drásticas. Dejar mi trabajo, dejar mi ciudad, mi modo de vida…Dejarlo todo para formarme en lo que quería ser. Y así lo hice.

No quería hacer un curso online, quería irme a la cuna del marketing en España, aprender y vivir de manera presencial todo este mundo emergente del marketing digital. Me fui a vivir a Madrid durante un tiempo para estudiar y vivir en primera persona este movimiento digital.

 

La imagen personal es hoy un factor determinante en la comunicación social. Desde tu punto de vista, ¿están concienciados los profesionales de esta realidad? ¿Cómo pueden mejorar este aspecto?

La imagen personal y la imagen de marca son fundamentales. Muchos profesionales no están todavía concienciados, las nuevas generaciones vienen pisando muy fuerte y si no se actualizan ya, sus empresas acabarán en el olvido.

Lo mejor que pueden hacer es contactar con un profesional que les asesore y le pueda guiar para elegir la mejor estrategia para su marca en base a sus valores y objetivos.

 

La imagen que trasmitimos hacia los demás tiene, al menos, dos facetas: la personal y la profesional. ¿Tienen que coincidir ambas o pueden variar según las circunstancias?

Buena pregunta…Mi recomendación es que haya coherencia y no diste mucho una de la otra. Evidentemente, habrá rasgos que las diferencien, pero lo óptimo es que no sean especialmente significativos, para que no pueda haber un conflicto y llegar a una crisis de reputación en el peor de los casos.

 

Desde el punto de vista de las pymes, ¿cómo pueden potenciar su marca y qué impacto tiene esta estrategia a la hora de reflejarlo en sus ventas?

Nunca doy una fórmula mágica por que no la hay. En mi caso trabajo de forma personalizada para cada uno de los profesionales que me solicitan. El cómo viene después de la auditoría y el estudio pormenorizado del plan de marketing que se le confecciona a cada empresa.

Es muy importante que tengan claro hacía dónde quieren dirigirse y cuál es su target. El impacto no es inmediato, esto es una carrera de fondo.

No hay fórmulas mágicas ni inmediatas para el éxito. Nadie se hizo rico en dos días. Detrás hay mucho esfuerzo y dedicación por parte de la empresa y de la agencia o consultor.

 

El mundo digital es hoy un gran universo en el que muchas empresas pueden perderse. ¿Cuáles son las claves para que las pymes puedan rentabilizar su inversión en este campo? ¿Requiere muchos recursos?

La clave es que se asesoren muy bien, para escoger a la agencia o persona adecuada, para que no le hagan perder ni tiempo ni dinero.

Que tengan cuidado con la gente que promete rápido, y vende humo, por que eso aquí no funciona.

Las cosas bien hechas requieren su esfuerzo, dedicación y sobretodo tiempo.

Respecto a los recursos, no hay que tener muchos sino los imprescindibles y optimizados. Mejor calidad a cantidad.

 

El Inbound Marketing es hoy una herramienta muy utilizada para generar engagement y leads, pero parece que se está saturando al cliente con demasiada información y, al final, puede volverse en contra de lo que se pretende con esta estrategia. ¿Estamos llegando ya a ese punto de desborde o hay todavía un camino por recorrer?

Es cierto como bien dices que estamos saturados de información, yo le llamo infoxicación.

Hay que gente que escribe por escribir, sin filtrar información, con tal de hacerlo rápido y publicar un artículo en un blog, por ejemplo. Entonces caemos en mucho y malo, y al final nos saturamos con artículos que no nos llevan a ninguna parte, no aportan valor.

Hay que escribir con cabeza, pensando a quién va dirigido, cual es mi objetivo, qué le estoy resolviendo al lector y/o al posible cliente…

El contenido de calidad es el rey de la información en estos momentos y Google lo sabe y lo premia.

 

Las pymes suelen pedir resultados cuando abordan estrategias digitales. ¿Estamos en condiciones de ofrecer seguridad y rentabilidad a los clientes cuando invierten en estas herramientas o, por el contrario, es una apuesta de futuro sin certezas absolutas?

Los resultados dependen de muchos factores, y muchos no están a nuestro alcance.

Yo no garantizo nada que no sepa que soy capaz de conseguir. Suelo ponerle al cliente los pies en el suelo, y prefiero ser sincera y realista, hay cosas que se pueden predecir y cosas que no.

Lo que hoy funciona, mañana igual no…Este mercado es muy cambiante, por eso es tan importante intentar estar siempre en la cresta de la ola e ir cambiando de estrategias según se mueva el mercado. El mercado digital está más vivo que nunca.

 

Si una pyme o profesional tuviera que decidirse por una estrategia de comunicación digital y tuvieras que convencerle con pocas palabras, ¿qué le dirías?

Le argumentaría en base a beneficios y haciendo referencia a mi experiencia personal y profesional por qué esa estrategia le vendría bien a su negocio y no otra. Es bueno además nutrir la argumentación con ejemplos reales.

 

¿Puedes poner algún ejemplo de proyecto exitoso en el que has participado?

Asisto de manera asidua a nacimientos de muchas empresas, con lo que ello conlleva digitalmente. Hoy conservo aún clientes de mis comienzos y, que la gente confíe en ti con el paso del tiempo y con la competencia que tenemos en este sector, ya es todo un éxito.

 

He impartido talleres de emprendimiento digital en Almería y Jaén dentro de los proyectos:

Andalucía turismo Rural y digitalización

Taller de transformación digital para profesionales dentro del proyecto Jaén Fashion Week.

Masterclass sobre marca personal y redes sociales para la escuela y agencia de modelos ConGlamour.

Proyectos de campañas pre-electorales (entrevistas y comunicación digital)

Hace unos años cuando trabajaba para Vodafone, desarrollé unas tarifas de marketing, de las cuales 2 de las 3 que presenté se pusieron en funcionamiento.

Actualmente estoy trabajando a nivel nacional e internacional en otro tipo de proyectos, pero que, por firma de contrato de confidencialidad, no me están permitidos desvelarlos aún.

 

¿Cómo ves actualmente el sector de la consultoría de marketing y comunicación? ¿Crees que crecerá en el futuro o ves otras nuevas vías de negocio para estos profesionales? ¿Está hoy todavía vigente la comunicación y el marketing offline?

El marketing digital está creciendo y seguirá creciendo muchísimo en el futuro. Ahora mismo siguen subsistiendo estos dos canales marketing tradicional offline y online.

Y pienso que es muy bueno que estén los dos, ya que entre ambos se nutren y complementan la oferta.

 

Ahora Mónica, te propongo que mires un poco más allá del presente, digamos unos cinco años en el futuro. ¿Cómo te ves tú profesionalmente? ¿Y el sector de la consultoría de marketing y comunicación?

Pues Luis, esto es impredecible. Hace unas semanas estaba negociando proyectos bastantes grandes e interesantes, y todo marchaba a un buen ritmo. Hoy por el problema de la pandemia esta el mundo entero paralizado y no sabemos como van a reaccionar los mercados a la vuelta.

Lo importante es estar siempre activo y actualizado y, si hace falta, reinventarse. El progreso pasa por un estado constante de adaptación a los cambios para la supervivencia.

Me encantaría seguir dentro de 5 años dentro de este sector, o muy cerca.

 

Por último, me gustaría que nos trasmitieses una reflexión personal para trasmitir a empresas y profesionales de cualquier sector acerca de las posibilidades que ofrece una estrategia de marketing y comunicación, sobre todo para aquellas que no han dado todavía el paso a este tipo de actuaciones.

En esta respuesta Luis, si me lo permites, quiero dejar paso en esta reflexión a los maestros:

“Lo peligroso es no evolucionar”. (Jeff Bezos, fundador de Amazon).

“La innovación distingue a los líderes de los seguidores”. (Steve Jobs. Cofundador y presidente ejecutivo de Apple y máximo accionista de The Walt Disney Company).

 

doctoraempresa@gmail.com

Navajas multiuso en las empresas

Navajas suizas en las empresas; del multiuso a la multi-ineficiencia.

¿Quién no conoce las famosas e internacionales navajas suizas? Y quién no ha tenido alguna de ellas en algún momento. La navaja suiza es hoy casi un icono. Su historia es, además, muy interesante. Parece ser que Karl Elsner, un inventor, cuchillero y empresario suizo descubrió un buen día de 1891 que las navajas de bolsillo utilizadas por el ejército suizo estaban siendo fabricadas en Alemania. Muy disgustado, diseñó una navaja multiusos fabricada en su país, Suiza, para suministrarla al ejército. Había nacido la firma Victorinox, que en 2017 fabricó la “Original Swiss Army Knife” número 500 millones. Hoy, la empresa no solo vende navajas y cuchillos, sino que también se ha hecho un hueco en el sector de la relojería, el equipamiento para viajes, las fragancias y, recientemente, en el de la moda. Una diversificación exitosa construida alrededor de una marca reconocible y valorada. Pero Victorinox siempre será identificada con la navaja multiusos suiza por excelencia.

El problema de la navaja suiza, y si tienes o has tenido alguna lo sabrás, es que con ella puedes hacer muchas cosas (aunque no de forma óptima) y realmente cuando necesitas un buen cuchillo, una buena sierra o unas tijeras de calidad, la navaja no resulta de utilidad. Al menos a mí me ha pasado. En otras palabras, se sacrifica calidad en favor de la practicidad. Si no puedes llevarte en el bolsillo quince herramientas buenas, te llevas quince mediocres.

En mi vida profesional me he encontrado, más veces de las que me hubiese gustado, con auténticas navajas suizas integradas en la estructura organizativa de la pyme. Algunas empresas tenían navajas con dos funciones y otras con tres o más. El caso extremo son los autónomos, y dentro de este segmento, a los pequeños y emprendedores. Aquí el multiuso tiene su razón de ser debido al tamaño de la empresa y a su ámbito de actuación. Conozco a autónomos que se gestionan la contabilidad, realizan la actividad comercial y la prestación del servicio, atienden el teléfono, solventan incidencias e incluso limpian su lugar de trabajo. Son navajas suizas por obligación.

Pero si nos centramos en las pymes, el caso cambia radicalmente. No es concebible que actualmente no exista la especialización en muchas áreas funcionales, ya sean estas de producción, compras, ventas o administración. Los profesionales deben de conocer en profundidad su área de trabajo para poder desarrollar su actividad de forma óptima, no para salir del paso. Puedo poner el ejemplo de una empresa de tamaño medio en la que el jefe de fábrica y el de logística (compras y expediciones) eran la misma persona. Además de los problemas personales de gestionar tantas actividades a la vez, se generaba un importante problema de sobrecostes producidos tanto por la falta de tiempo para seleccionar proveedores u optimizar el proceso en fábrica, como por los errores en las decisiones tomadas de forma rápida y sin valoración previa. Sí, fabricación y logística funcionaban, pero con unos altísimos costes humanos y económicos.

En mi área de trabajo, el marketing y la comunicación, el problema es todavía mayor. Todavía hoy, y es triste constatarlo, estas funciones siguen estando en el rincón de las prescindibles o, en el mejor de los casos, en las que puede llevar cualquier persona de la empresa. Naturalmente, no me refiero a todas las empresas. Pero sí a muchas que, a pesar del tamaño y la presencia en el mercado, no acaban de profesionalizar este departamento. Y es normal que las funciones de marketing y comunicación las realice el propio director comercial, cuando no el director general. Como podrás adivinar, la falta de especialización en un área estratégica como el marketing aboca a esta función a la irrelevancia, cuando no al fracaso.

Hoy ya no sirve la excusa del coste para unificar departamentos en una sola persona. Si bien es cierto que tener departamentos profesionales y orientados específicamente a la función que desempeñan puede suponer una mayor dedicación de recursos, queda totalmente compensado con el ahorro en extracostes debido a una mayor eficiencia. Se eliminan errores y se consiguen objetivos más ambiciosos. Por otro lado, ya no hace falta tener en plantilla (costes fijos) a equipos completos para cada departamento. Yo siempre aplico la máxima de que cada pyme debe centrarse en lo que mejor sabe hacer, ya sea producir, investigar, transportar o prestar un servicio. El resto se puede externalizar a través de empresas colaboradoras profesionales, es decir, flexibilizando los costes según las necesidades de cada organización. Sí, el pago por uso también ha llegado a la empresa. Además, la externalización pone a disposición de las pymes equipos y recursos que no tendría al alcance con medios propios. Es una opción real que ya aplican miles de pymes, con éxito, por cierto.

Si quieres que tu organización funcione bien en todos y cada uno de los departamentos, olvídate de las navajas Victorinox. Adquiere un buen cuchillo para cortar o un destornillador en condiciones. ¡Y nunca te fallarán!

La Hora de los Valientes

La hora de los valientes…y de una nueva estrategia de marketing y comunicación.

Estamos viviendo “días extraños” como diría el gran comunicador Santiago Camacho, director del exitoso podcast homónimo. Nadie imaginaba hace solo unas semanas todo lo que estamos viviendo y padeciendo estos días y, sin embargo, aquí estamos, adaptándonos peligrosamente a una rutina excepcional, que parece poco a poco convertirse en habitual. Da lo mismo que seas estudiante, ama de casa, jubilado, autónomo o trabajador por cuenta ajena; todos sin excepción hemos transitado a un nuevo espacio vital (involuntariamente) y estamos intentando sobrellevarlo con el mejor ánimo. Pero yo ahora me acuerdo especialmente de las pymes, los empresarios y por qué no, de los emprendedores que antes de esta crisis habían empezado un nuevo proyecto con las ilusiones en lo más alto. Todos ellos me merecen el máximo de los respetos y, en estos momentos, son los que tienen que recibir todos los apoyos necesarios.

Por supuesto, la prioridad sanitaria debe estar en la línea principal de lucha, frenar en lo posible la pandemia y proteger a la población. Pero creo que esto sería limitar el alcance del problema al corto plazo. La pandemia pasará, y la crisis sanitaria también. Pero la crisis económica y social que ya se vislumbra es ya un problema que amenaza con incrustarse durante mucho más tiempo. La visión a medio y largo plazo es fundamental en estos momentos. Yo siempre insisto a mis clientes en que se debe actuar en el corto plazo pensando en el medio y largo plazo, algo que ahora mismo es, si cabe, más crucial. De hecho, la inmensa mayoría de las personas seguiremos sanas físicamente una vez pasada la pandemia, aunque por delante se haya llevado también a mucha gente. Parece ser que la letalidad real del Covid-19, algo que todavía no se conoce con certeza, está por debajo de la gripe estacional, por lo que confío en que la mayoría de nosotros estaremos al pie del cañón a la vuelta de todo.

Ahora mismo lo que toca desde el punto de vista del empresario-emprendedor-autónomo es dotarse de la tranquilidad necesaria para tomar las mejores decisiones para nuestro negocio y prepararse para la vuelta. Es hora de ser valientes, de no rendirse y de volver a confiar en la nuestra capacidad de reacción, y, como comentaba en un anterior post, de pararse a reflexionar sobre lo que vamos a hacer desde el minuto uno de nuestra reactivación. Y hay que hacerlo ahora, no la semana que viene o la siguiente. Se trata de elaborar una estrategia de reentrada en el mercado estructurada y meditada. No es tiempo de pusilánimes, hay que ser valiente y aprovechar la situación para volver con fuerza.

En mi trayectoria profesional he podido comprobar cómo el marketing era siempre la tabla de salvación a la que acuden siempre las empresas para solventar problemas de imagen, de ventas o de visibilidad en el mercado. Casi nunca una pyme te llama cuando las cosas van razonablemente bien, ahí el marketing, dicen, no les hace falta. Por desgracia, cuando las cosas van irremediablemente mal, las estrategias de marketing llegan ya demasiado tarde: los problemas estructurales de la empresa son ya muy graves, además de no contar con recursos económicos para intentar darle vuelta a la situación. Es algo parecido a la prevención de la salud. Si cuentas con hábitos saludables y tienes la mala suerte de caer enfermo, tus posibilidades de curación son más altas. Por el contrario, si por ejemplo nunca te cuidas la salud dental, llegará el día en el que tengas tantos destrozos en tu boca que no tengas otro remedio que cambiarte toda la dentadura, con el consecuente perjuicio físico y económico que conlleva.

Por tanto, estos días son esenciales para que el futuro de tu negocio vuelva a recuperarse. Son vitales. Ahora, más que nunca, se hace más necesaria una estrategia de marketing adaptada a la situación actual. Tus clientes no van a desaparecer, están ahí, como tú. Y están pasando por lo mismo que tú. Lo mismo que tus proveedores y colaboradores. Hay que sentarse, entender las nuevas reglas del mercado que aflorarán una vez pasado este trance, y elaborar un plan de acción para ejecutarlo cuando las circunstancias lo permitan. Pero hay que empezar ya a prepararlo. Soy optimista, y creo que al final la mayoría de las pymes saldrán de esta. Solo hace falta decisión…y apoyarse en las personas o empresas que puedan ayudarnos en la tarea.

Aprovecho para felicitar los cientos de iniciativas que están tomando empresas como Inditex, Seat, El Corte Inglés o Microsoft, y muchas otras pymes desconocidas, todas aportando en estos momentos sus capacidades y recursos, para contribuir a que lo que estamos viviendo dure lo menos posible y tenga el menor impacto en nuestras vidas. Seguro que sus clientes no lo van a olvidar. Ahora, más que nunca, el marketing social se está revelando como un área de actuación con un sólido presente y un gran futuro. Animo a aquellas pymes que puedan aportar algo para ayudar en esta situación -seguro que todas pueden en mayor o menor medida- a que lo intenten, ya no solo por solidaridad con la sociedad, sino porque serán recompensadas sobradamente por el mercado. En la vida hay veces en las que tenemos que dar un inesperado paso adelante. Ahora las pymes tienen esa gran oportunidad.

Te dejo este magnífico y esclarecedor artículo titulado “Contra el confinamiento de la población”, un manifiesto firmado por Juan José R. Calaza, Andrés Fernández Díaz, Joaquín Leguina y Guillermo de la Dehesa, donde se explica que la visión cortoplacista de la actual pandemia, centrada en decisiones que no cuentan con datos suficientemente contrastados, está provocando un parón total de la actividad económica y empresarial de consecuencias imprevisibles. El análisis de todo lo que está pasando debe ser ampliado al conjunto de situaciones, presentes y futuras, si queremos que este país vuelva a los niveles de actividad y prosperidad de los que hemos disfrutado en los últimos tiempos. Recomiendo su lectura.

¡Mucho ánimo a todos!

Oportunidad_para_las_pymes

La crisis del Coronavirus, una ventana de oportunidades para las pymes.

El titular puede parecerte fuera de lugar, inadecuado, incluso insensible ante el tsunami que estamos viviendo todos sin excepción estos días. No es ni mucho menos mi intención minimizar la realidad a la que nos enfrentamos, empezando por las graves consecuencias que está teniendo en la salud de todos nosotros. Todo lo contrario. La prioridad en estos momentos es cumplir estrictamente con todas las recomendaciones que marcan las autoridades para, sobre todo, minimizar el riesgo de contagio del Covid-19. Y eso pasa por cumplir un férreo confinamiento, aquellos que no tengan que salir de su domicilio por razones justificadas. Así reduciremos la cadena de contagio.

El confinamiento, sin embargo, no debe significar un aislamiento de lo que es nuestra actividad profesional. Es más, creo que debemos aprovechar esta obligada situación para poder mirar un poco más allá de lo que tenemos en primer plano, el virus, y ser capaces de dedicar el tiempo que ahora tenemos, para la reflexión y el análisis. Un gran artículo de Xavier Marcet que me han pasado recientemente, titulado “Los otros virus”, me ha hecho reflexionar y, en cierto modo, es lo que me ha llevado a escribir este post. En el artículo, Xavier comenta que “es el momento de aprender de las experiencias de estos días de pandemia para desescalar burocracias, diseñar agilidades y desaprender obsolescencias”. En definitiva, nos está diciendo que hay que replantearse cuestiones acerca de nuestro modelo de negocio que, hasta ahora, por falta de tiempo o por inercias del pasado, no habíamos siquiera imaginado. El necesario parón al que nos obliga este virus es la oportunidad para tener un tiempo de reflexión tranquila para analizar qué estamos haciendo, por qué y para qué.

Lo primero: TRANQUILIDAD. Esto es fácil decirlo, sobre todo en aquellas pymes o autónomos que hayan tenido que cerrar, bien por obligación, bien por necesidad. Ante esto, no hay que caer en la desesperación o la angustia. Esto que estamos pasando es temporal, pienso que durará menos de lo que muchos agoreros piensan y que la curva de recuperación se producirá también en un tiempo no muy largo. Afortunadamente, las familias y empresas no están sobre-endeudadas, como en 2008, y ello será clave para que la demanda se recupere antes. ¡Ah!, y no olvides el optimismo y el humor para sobrellevar al trance. ¡Hay que desdramatizar!

Segundo: AJUSTAR LA ORGANIZACIÓN A LAS CIRCUNSTANCIAS REALES. Dentro de lo posible, hay que intentar reducir el negocio a lo mínimo para que pueda operar (si es factible) en condiciones aceptables. Negociar con proveedores, ajustar plantillas, reducir stock y flexibilizar condiciones con clientes son solo algunas cosas que podemos ir implementando, al menos a corto plazo. La clave es que todos los actores que se relacionen con nuestra pyme (que están más o menos igual que nosotros) colaboren en igual medida hasta que la situación se estabilice.

Tercero: NO PODEMOS DESAPARECER SIN MÁS DEL MERCADO. Hay que comunicar a todos con los que nos relacionamos: clientes, proveedores, colaboradores, plantilla, instituciones financieras, medios de comunicación… que nuestra empresa sigue ahí, que estamos ajustando los procesos para poder seguir dando servicio (si podemos) o de restablecerlo en cuanto pase lo peor de la crisis.

A partir de estas tres primeras acciones, que ya conllevan un importante paso adelante para adaptarse a esta situación concreta y excepcional, propongo abrir un espacio para poner en cuestión nuestra idea de empresa. Tenemos que dedicar una parte de nuestro tiempo a poner en duda muchas verdades que ahora puede que no lo sean tanto. Mi impresión, y la de muchos que estoy leyendo y oyendo estos días, es que saldremos de esta con unos nuevos valores, más humanos y menos materialistas, y por eso tenemos que estar preparados ante un escenario quizás nuevo, aunque también lleno de oportunidades.

Acabo de leer una entrevista a François Chartier, actualmente el mayor experto en aromas del planeta. Su historia viene como anillo al dedo para lo que quiero explicar. François tuvo que cerrar su empresa en el año 2000 debido a una crisis. Fueron casi dos años y además cayó enfermo. Pero ese momento peligroso le hizo reflexionar, aprendió a utilizar su conocimiento de manera diferente y se abrió una oportunidad para reorganizar su vida. Hoy se acuerda de esa experiencia y la cita como un momento muy especial que le permitió emprender, con éxito, su profesión actual.

En nuestro caso concreto, tenemos que ser capaces de parar un momento y analizar qué estamos haciendo con nuestro negocio. Lo ideal es hacerse preguntas como:

  • ¿Cuál es la razón de mi negocio?
  • ¿Estoy haciendo bien las cosas? ¿Son mis procesos los correctos?
  • ¿Qué estoy aportando a la sociedad? ¿Puedo aportar otras cosas?
  • ¿Tengo al equipo que necesito? ¿Está formado y motivado?

Son solo algunos ejemplos de cuestiones que quizás nunca os habéis planteado. Pues bien, ahora es el momento de hacerlo. La sociedad que salga después de esta pesadilla que estamos viviendo quizás sea diferente a la que hemos conocido, donde de valorarán otros factores que antes nos pasaban desapercibidos. Lo que antes no tenía importancia, es posible que después sea esencial y, por el contrario, lo que antes nos parecía importante, resultará que no lo era tanto. Sé que es difícil abstraerse es una situación como la que vivimos, pero es una necesidad vital que aprovechemos el momento, que es ahora, para reconsiderar nuestra aportación como pyme a la sociedad.

No tengas miedo a que las conclusiones de tu análisis te lleven al botón de reinicio o incluso a empezar un nuevo proyecto. Las oportunidades están siempre ahí, solo hay que saber encontrarlas. Como muestra, tienes el ejemplo de empresas españolas que nacieron en plena crisis de 2008 y han sido un éxito: Monapart (2010), dedicada a la venta y alquiler de viviendas singulares, Viajabien (2009), orientada a viajes de empresa, grupos, estudiantes, incentivos… o  la cadena de restaurantes Más que Menos (2011). Dedica tiempo estos días a repensar tu negocio, será un tiempo bien invertido y quizás a la vuelta de la esquina estén esperándote nuevos e ilusionantes retos. ¡No te quedes parado!

 

Portada Entrevista Marisol García

Charlamos con la experta en marketing y comunicación Marisol García.

Marisol García (Cubelles, Barcelona,1982) es una joven emprendedora que lidera un equipo de profesionales dedicados a impulsar el crecimiento y la visibilidad de las pymes y emprendedores mediante estrategias de comunicación digitales. A través de Marisol Comunicación, empresa con sede en Cubelles, ofrece a sus clientes una visión diferente de enfocar sus acciones en el mundo digital siempre con la estrategia y el positivismo como banderas. Una firma que está dando mucho que hablar -para bien- y que seguro seguirá dando en el futuro. Vamos a descubrirla.

 

Lo primero Marisol, cuéntanos quién eres y cómo llegaste al mundo del marketing y la comunicación. ¿Ha influido el hecho de haber nacido en una generación casi ya digitalizada?

Luis, antes de nada, quiero agradecerte tus amables palabras en la introducción a esta entrevista, qué bonito que veas mi proyecto así porque precisamente es lo que quiero transmitir ?.

¿Quién soy? Ufff… ¿Qué difícil es contestar esta pregunta? Cuando trabajo con clientes que acceden a mi mentoría de Marca personal es la primera pregunta que analizamos y nos cuestionamos. Y es muy interesante trabajarla, por lo difícil que es definirla y ajustarla.

Soy Marisol García, una mujer luchadora, con fuerza, con ganas de aportar, de ayudar, de relacionarme con personas de las que aprender. Porque me gusta aprender, porque soy curiosa, optimista, de energía positiva y, sobre todo y siempre, con una sonrisa en mi cara. Eso es lo más importante.

Llegué al mundo del marketing a través de una serie de circunstancias; un hecho, me llevó a otro. Soy periodista de formación (o de primera formación); he estado trabajando la mayor parte de mi vida en una redacción, hasta que un día me contrataron como editora de una revista de Golf. (¡Editora!!! Qué ilusión me hizo). Pero, con el tiempo, qué aburrido. Ya casi no escribía, coordinaba los reportajes de la revista, distribuía entrevistas, noticias, campeonatos a los redactores y tenía mucho contacto con el departamento comercial de la revista; la encargada de traer los anuncios a la revista.

Ahí empecé a tener un primer contacto con la estrategia, y sobre todo con el marketing. Estrategia para darnos cada vez más a conocer como revista, para tener un buen posicionamiento de marca, para atraer publicidad, para ofrecer buen contenido en nuestras publicaciones. En aquel momento, las redes empezaban a despuntar, y también el mundo digital. Fuimos de las primeras revistas de Golf en colgar la revista en la red, de darnos a conocer a través de Facebook, de desarrollar un blog de golf, y fue apasionante. Aprendí muchísimo y también me di cuenta de que estaba en el departamento equivocado, claro.

 

En los tiempos actuales, todo gira entorno a la utilización de las nuevas herramientas y canales digitales, como si el espacio offline se estuviese diluyendo. ¿Crees que esta tendencia va a seguir creciendo o todavía sigue siendo necesaria la convivencia del mundo online y offline?

Si algo me ha enseñado mi sector es que hay que estar en permanente alerta y ser como una caña de bambú que constantemente se va adaptando a las mareas del río.

No sé qué sucederá en un futuro, pero lo que sí creo, desde mi humilde opinión, es que no todas las empresas tienen porqué estar en el mundo digital. Y que la combinación del mundo online y offline, suma. De hecho, me gusta combinar estrategias de los dos entornos, y algo tan simple como, por ejemplo, trabajar la imagen de la marca en las redes, se debe potenciar siempre con el networking en eventos, en actos, presencia física que refuerza la imagen que proyectas en entorno online. Siempre y cuando las dos acciones estén coordinadas y haya una estrategia detrás. Es sólo un ejemplo.

 

Hay una frase que yo siempre comento en mi entorno: “cuenta a todos quién eres antes de que otros digan lo que no eres”. Hasta qué punto crees que comunicar (bien) lo que somos como empresa es vital para el crecimiento y cómo convencerías a una pyme cualquiera de esta necesidad.

¡Me gusta tu frase! Tengo una muy parecida: “hazlo bien y hazlo saber”. Porque me encuentro muchísimas veces, y creo realmente que el hándicap de cualquier proyecto es la comunicación. En mi trayectoria como asesora me he encontrado con que el que está al frente de una pequeña empresa sabe muy bien cómo es su producto o su servicio, conoce muy bien cuáles son sus características, a quién le puede interesar o puede servir, pero no piensa en cómo debe hacer para comunicar lo que está poniendo en el mercado y cuáles son las técnicas y las herramientas que le pueden ayudar a comunicar su producto. Ahí es cuando intervenimos nosotros, los profesionales del marketing.

Porque hay muchos productos que son fáciles y agradecidos de vender: los productos de moda, gastronomía, papelería, son relativamente fácil de exponer comunicativamente y fáciles de hacer llegar al público. Son productos atractivos. Pero cuando te viene un cliente que lo que tiene que vender en el mundo digital es una herramienta parecida a una pistola que lo que hace es expulsar espuma de poliestireno o poliuretano, pues claro no es tan sexy hablar de eso en las redes, ni tan fácil a priori para el CEO de la empresa comunicarlo en el mundo digital. Pero, sin embargo, el profesional sabe perfectamente dónde puede dar a conocer este producto y no precisamente en Instagram.

Hay una palabra clave que utilizas mucho en tu propuesta a las empresas: ESTRATEGIA. ¿Por qué es fundamental saber a dónde queremos ir como organización antes de plantearnos cómo ir? ¿Crees que el tejido empresarial actual, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, está orientado a un marketing y comunicación estratégica, o solo quieren implementar herramientas rápidas en busca de resultados inmediatos?

Para mí la palabra estrategia es clave. Cuando me preguntabas como era, una de las características muy propias de mi forma de ser es la analítica. Soy una persona que le gusta reflexionar y analizar lo que le rodea y sacar conclusiones de ello para avanzar y marcar un camino. Y, además, eso me pasa de siempre y lo aplico en mi vida diaria y personal. (¿Qué aburrida, ¿verdad?).

Así que qué más te puedo decir. Puede que esté equivocada en mi propio planteamiento (hasta de vida) pero creo que las acciones deben seguir una ruta.

Te voy a poner un ejemplo con dos clientes con los que he trabajado últimamente y que creo que puede responder a tu pregunta de por qué es fundamental tener una estrategia y saber a dónde podemos ir.

El primer cliente es un carpintero. Desde siempre supo muy bien qué quería hacer: qué tipo de servicio quería ofrecer en su carpintería y a qué tipo de cliente se debía dirigir. Necesitaba mi ayuda en temas muy concretos de ajuste de cliente y de planteamiento de su comunicación en la web y en las redes. Pero nada más. Él de forma intuitiva, tenía una estrategia ya definida de hace años. Había analizado su producto, sus características, a quien podía servir y qué quería conseguir con ello. Precisamente las claves básicas -rudas- de la estrategia es saber a dónde te quieres dirigir (marcarte objetivos) y marcar las acciones a realizar (tácticas). En seguida nos pusimos en marcha con éxito.

El otro cliente. Me explicaba que su formación fue la abogacía. Empezó a trabajar en un bufete, pero rápidamente decidió poner una consultoría laboral, dedicada a la asesoría a trabajadores. Cerró al año. En su asesoría había tenido relación con la conciliación; así que decidió formarse en este sentido y abrió otra asesoría, basada ahora en la ayuda a las personas desde la conciliación. También cerró. Cuando vino a consultarme estaba bastante confundido y quería reorientarse y trabajar su marca personal. Paradójicamente y a pesar de a lo que se dedicaba, ¿Crees que detrás de su trayectoria había estrategia?

Porque puede que la estrategia, cuando la planteas falle, claro… suele pasar. Pero si tu estrategia la tienes clara, lo que haces es corregir, simplemente, pero no cambiar, abandonarla y crear otra.

 

Las redes sociales, el marketing digital, el inbound marketing… ¿No nos estaremos ahogando en un océano digital? Y si no es así, ¿cómo crees que la pyme media de este país puede hacer algo cuando compite en este océano cada vez más rojo y en el que hay que hacer grandes esfuerzos por visibilizar la marca?

¡Esto es pregunta de examen! Lo que planteas al final son diferentes técnicas de una misma madre: el marketing digital. Como consultora y asesora de empresas, cuando recibo un cliente, su prioridad principal es tener visibilidad y tener más clientes. Esto es lo que buscan. Pero como profesional, y después de haber analizado su entorno, su mercado, su propia empresa, tengo que ajustarme y ofrecerle técnicas, canales que mejor se ajusten. Puede que le sirva trabajar los canales de social media, puede que adopte técnicas del Inbound marketing porque es lo que mejor le irá (y además sé aplicarlas), o puede que lo que mejor le vaya sean técnicas propias del marketing tradicional y no del digital.

El problema hoy en día es que todo el mundo está ofreciendo contenido y, además, en su mayoría es bueno. Aportan contenido de valor. Pero no damos abasto para consumir todo ese contenido. En la actualidad, el que está aportando creatividad en su publicación y lo está haciendo diferente, es el que está consiguiendo la visibilidad. Y claro, aportar algo diferente y creativo, no es fácil. Hoy en día este es nuestro hándicap.

Personalmente, y si leéis mis post en Linkedin o mis publicaciones en Instagram lo comprobareis, creo en el marketing del chup-chup, cocinado a fuego lento, sabiendo muy bien a quien dirigirte, tu cliente, aportando valor, escuchándolo e intentar hablar con él. Pero cada vez está siendo más difícil.

 

Otra de las palabras que definen tu forma de trabajo es OPTIMISMO. ¿Crees que ser y trasmitir emociones positivas tiene un efecto tangible en los resultados de una estrategia? ¿Lo aplican las pymes en su día a día?

Uffff… No sé si las pymes aplican el optimismo en su día a día. En mi caso es que el OPTIMISMO es intrínseco a mí. Sé que se consigue y estoy convencida de ello, y así lo transmito; no doy otra opción. Si aplicas la estrategia, puedes corregir, pivotar, pero dentro de una misma línea/ruta. Se consigue. Lo he visto.

Si tuvieras que convencer a un cliente de que necesita una estrategia de comunicación para lograr mejores resultados y solo dispusieras del tiempo que tarda un ascensor en llegar a la planta solicitada (elevator pitch), ¿qué le dirías?

Preocúpate de que tu producto sea bueno y competitivo. Cuando esto lo tengas resuelto, busca un megáfono y cuéntalo. La estrategia y el marketing te dirá cual será tu mejor megáfono y a quien realmente le interesa escuchar lo que estás explicando de tu producto.

 

En relación con la empresa de la que formas parte y lideras, ¿cómo os veis dentro de cinco años?

Dentro de cinco años me gustaría tener un equipo más amplio, no ya en servicios (que ya lo veré), pero sí en personal que ayuda y ofrece el servicio. Quiero continuar teniendo un buen equipo, cohesionado y sabiendo qué soluciona cada uno de ellos. Quiero enfoque y resolución. Es lo que exijo.

 

Por último, actualmente mantenéis un blog muy interesante, y que invito a conocer a todos, sobre temas relacionados con el marketing y la estrategia, pero, a nivel personal, ¿Para cuándo el primer libro de Marisol García? ¿Tienes ya algún tema pensado?

¡Wwaauuuu! ¡Un libro! ¡Me encantaría! Y lo haré. No sé de qué, pero lo haré. Por ahora; es que necesito más horas a mi día, no me da (¿tú sabes donde se compran 27 horas diarias?)

 

Contacto:

www.marisolcomunicacion.com

Confianza

La confianza: el arma que nos permitirá salir de esta crisis en las mejores condiciones.

En este tiempo de incertidumbre y preocupación que nos está tocando vivir a todos, debido al maldito COVID-19, se hace necesario más que nunca reforzar unos valores que, aunque siempre han debido estar presentes en todos nosotros, ahora se hacen vitales para salir de esta situación juntos y de forma exitosa. Me refiero a la CONFIANZA.

?CONFIANZA en las personas que trabajan en el área sanitaria, en sus capacidades, dedicación y esfuerzo para atender a los afectados por el coronavirus y que están dándolo todo para minimizar los daños, incluso poniendo en riesgo su propia salud.

?CONFIANZA en los investigadores que están trabajando a marchas forzadas para conseguir una vacuna o, al menos, un tratamiento que sea eficaz contra la enfermedad.

?CONFIANZA en las personas que tienen que tomar las decisiones fundamentales para conducir esta situación de la mejor manera posible: instituciones, gobiernos y administración.

?CONFIANZA, y en este caso vital, en todas las pymes y autónomos. Es fundamental ser flexible e intentar que la cadena de valor no se rompa. Proveedores, clientes intermedios y clientes finales tenemos que apostar por todos nosotros e intentar que el sistema económico y productivo pare lo menos posible. Es una situación nueva que requiere de nuevas acciones, innovadoras y atrevidas.

?CONFIANZA en todos los profesionales dedicados a la seguridad de todos nosotros. Vamos a intentar colaborar con ellos en todo lo posible para evitar males mayores.

?‍?‍?‍?CONFIANZA en las personas más cercanas a nosotros: familia, amigos, compañeros. Hay que hacer que los lazos que nos unen sean más fuertes todavía. Afortunadamente, casi todos nosotros tenemos a alguien a quien ayudar y que a su vez nos pueden también ofrecer una red de apoyo. Ahora es el momento de demostrar nuestra capacidad de entrega como personas.

?CONFIANZA en general en toda la sociedad. Los humanos somos una especie social, y ahora esta nueva amenaza nos vuelve a poner a prueba. Estoy convencido de que la responsabilidad va a conseguir sacar lo mejor de nosotros, como hemos hecho siempre en momentos similares en nuestra historia, y que saldremos de esta una vez más.

Desde mi obligado puesto de teletrabajo, intento continuar mi actividad con la mayor normalidad que me es posible y dando servicio a los clientes al máximo de mis capacidades, mientras mi salud me lo permita. Desde aquí, invito a las pymes que quieran consultarme acerca de cualquier tema relacionado con mi ámbito profesional, el marketing y la comunicación, que estoy a su disposición, y que intentaré aportar todo lo que pueda para que esta situación sea más llevadera y afecte lo menos posible al gran tejido empresarial de nuestro país. En estos momentos es cuando más tenemos que reforzar los vínculos que nos unen a todos, y en eso siempre tenemos que estar en primera línea.

Ánimo a todos y tened CONFIANZA. ¡De esta salimos todos juntos! ✌️

#COVID19 #DeEstaSalimos #Confianza

El caso de las nuevas burbujas a punto de explotar

Burbujas a punto de explotar: fruterías, hamburgueserías, dentistas, casas de apuestas… ¿Qué está pasando?

Primero fueron los “Compro Oro”, que inundaron nuestras calles con locales bien visibles, pintados en amarillo y negro (combinación que, por cierto, tiene el mayor contraste visual) ofreciéndonos “la mejor tasación por sus objetos de oro y joyas”. Una solución rápida y efectiva para conseguir liquidez en aquellos tiempos de crisis en España de 2007 y años sucesivos. Era raro no ver en alguna calle alguno de estos negocios que hoy, pasados los peores años, están presentes de forma testimonial.

Las inmobiliarias, que crecieron con la burbuja homónima, también tuvieron sus años de gloria, extendidos de forma inesperada en los años duros, en los que muchos tuvieron que vender sus propiedades por no poder seguir pagando su hipoteca, y que otros aprovecharon con la caída de precios. Hoy quedan todavía muchas, aunque el negocio ya no es lo que fue.

Podría poner más ejemplos para ilustrar el nacimiento, crecimiento y muerte de muchos negocios de nicho. Cada caso tiene su explicación, desde el punto de vista del mercado, pero no deja de sorprenderme cómo este fenómeno se va repitiendo por ciclos, abarcando múltiples actividades y sectores.

¿Qué es lo que provoca el nacimiento de estas burbujas?

En el caso de los Compro Oro su principal causa de expansión fue la crisis, y el fin de la misma, su declive. En las inmobiliarias, otro tanto. Pero el crecimiento exponencial de los pequeños negocios de frutas y verduras (que hoy se mantiene) hay que explicarlo desde otra óptica. Si bien el consumo de frutas y verduras ha aumentado en España más de un  7 % (abril 2008 – marzo 2019), debido sobre todo a una preocupación mayor por la dieta saludable, eso no explica el crecimiento mucho mayor de los puntos de venta de estos productos (en algunas ciudades por encima del 30 %). Las claves de este aumento significativo están, entre otras, en:

  • Los bajos costes de explotación del negocio (sin necesidad de cámaras frigoríficas).
  • No hace falta una cualificación para regentar el negocio.
  • El acceso fácil al proveedor del producto, consiguiendo buenos precios gracias a mercancía no vendida.
  • Una sola persona puede llevar el negocio.

Si a esto le unimos que las frutas y verduras son productos de primera necesidad, donde la marca no es relevante, y que el negocio se puede ubicar en zonas estratégicas y exponerlo en el exterior del local (para facilitar la compra por impulso), ya tenemos un negocio ganador. Un buen precio final (ahora están vendiendo fruta a un euro el kilo) es la guinda.

No sé el recorrido que van a tener estos negocios en nuestras ciudades, pero el nivel de saturación es máximo en algunas localidades y, a pesar de haberse llevado por delante a muchas fruterías “de toda la vida”, no parece que vaya a crecer mucho más. El mercado ahora está fuertemente segmentado, desde estos negocios en la franja medio-baja, a las fruterías de alta calidad, con supermercados y fruterías tradicionales en el medio. Y esto sin contar las ventas online, que están también creciendo. Al final, será el consumidor el que decida de forma inconsciente como se reajustará de nuevo el mercado. Lógicamente, a mayor nivel de vida, mayor exigencia de calidad en el producto. Por parte de los productores, ya se está viendo un esfuerzo por reforzar los atributos de marca (para diferenciarse de los genéricos) y ofrecer un producto de calidad y en presentaciones más atractivas, como por ejemplo, fruta troceada o verdura limpia y empaquetada, lista para el consumo directo. Es este un efecto positivo que toda nueva competencia siempre produce en el mercado. Obliga a los competidores a innovar para intentar que el cliente diferencie y elija.

Hamburguesas: del fast food a producto gourmet.

El caso de la hamburguesa es sorprendente. Quien diría que, desde que Burger King abrió sus puertas en 1975 en la Plaza de los Cubos de Madrid (hoy tiene más de 600), este ahora popular producto está tan diversificado, tanto en tipología, como en precios. Lo que inicialmente era simplemente un alimento fácil de comer y muy novedoso (venía de USA) hoy ha llegado a cubrir casi toda la gama de calidades que puede pedirse a un alimento. La explosión del crecimiento se ha producido, sin embargo, hace solo unos pocos años. Hasta entonces, la humilde hamburguesa estaba muy bien encasillada en la fast food, al lado de pizzas y bocadillos. Y era un público joven su principal clientela. ¿Qué ha pasado?

Simplemente, un proceso de saturación de una oferta muy similar en las que casi nada era diferente (salvo el payaso de McDonald´s o la corona de Burger King). Otras marcas como Wendy se sumaron a la oferta. Y, sencillamente, el mercado no daba para más, tal y como estaba diseñado el producto. La necesidad de ampliar el concepto (como ya se hacía fuera de España) para abrir nuevos nichos de consumo hizo que algunos emprendedores, como Arnaud Barcelon, que creó Home Burger Bar (en 2006) o antes Alfred Gradus (neoyorkino afincado en Madrid) en 1981, con su restaurante Alfredo´s Barbacoa, elevaran a la hamburguesa a un nuevo nivel, incidiendo en la calidad de las materias primas y posicionándolo como comida “de verdad”. El nuevo status de la hamburguesa hizo que nuevos clientes (que nunca habían pisado un Burger King) se sintieran atraídos por la nueva oferta. El éxito fue inmediato. Se había creado una nueva categoría de producto sobre la base de la hamburguesa de toda la vida. Luego vendrían a coronarla las cadenas americanas e incluso afamados cocineros.

La situación actual es claramente de burbuja. ¿Cuándo estallará? Nadie lo sabe, pero en muchas ciudades ya se están produciendo algunos cierres significativos, porque el nuevo nicho está de nuevo saturado. Ni siquiera las variedades de hamburguesas veganas o exóticas están parando el desgaste, y no se atisban nuevos nichos en el horizonte. Pero creo que en poco tiempo el mercado se reajustará significativamente. Te recomiendo leer este buen artículo de Diego Ramos en afuegolento.com, donde detalla más lo que está sucediendo.

Clínicas dentales: bueno, bonito y barato.

El caso de las clínicas dentales y su actual expansión está ligado en origen, como no, a la crisis de la primera década de este siglo. Los cuidados dentales no están cubiertos por la Seguridad Social y no son baratos. Cuando sobrevino la época de vacas flacas, muchas familias no pudieron seguir con sus tratamientos bucales en su dentista habitual, y eso provocó que muchos de estos fueran cerrando sus consultas (seguro que conoces algún caso). Cuando se empiezan a recuperar las economías de los hogares, éstas vuelven a requerir servicios dentales, pero ahora, con la lección de la crisis aprendida, buscan precio-calidad. Los buscadores de oportunidades ven inmediatamente un nuevo nicho dentro de un sector maduro como es la odontología. Y diseñan un servicio que aúna calidad, tecnología, cercanía y con todas las especialidades en el mismo sitio (a diferencia de los odontólogos de toda la vida). Y, además, a pie de calle, lo que les da una visibilidad mayor. Cadenas como Dentix, Vitaldent o Vivanta pronto empezaron a expandir clínicas en formato franquiciado, a la que siguieron las clínicas de las aseguradoras como Mapfre, Adeslas o Sanitas con el mismo modelo. Incluso los odontólogos de toda la vida que aún seguían en el mercado adoptaron este modelo. Y hoy nos encontramos en cada calle con una clínica dental.

¿Cuánto durará esto? Lo que está claro es que el factor precio es importante, y estas clínicas se aprovechan de las economías de escala y de unos costes de personal variables (a diferencia de los dentistas tradicionales). Y el modelo funciona. Pero no estoy muy seguro de que la dimensión de la oferta tenga que ser la que es. Es, claramente, una burbuja en la que se está librando una dura batalla por sobrevivir. Financiación de los tratamientos, regalos de bienvenida, descuentos por familia, nuevos servicios (blanqueamiento, odontología estética…) son algunas de las armas con las que se libra la batalla. Al final, el mercado se estabilizará, y habrá creado varios segmentos de servicios dentales adaptados a nichos concretos, como es habitual en los mercados libres. Mientras llega la estabilización, el músculo financiero hará a unos más fuertes que a otros. ¿Será capaz el sector de reinventarse para sobrevivir? Será interesante verlo. Mientras, te recomiendo este artículo donde explican el boom de estos negocios.

Detectar y aprovechar nuevos nichos: cautela y estrategia.

Como estrategia de crecimiento, la búsqueda de nuevos nichos de mercado es un clásico en el marketing. Significa encontrar nuevos clientes para mis productos o servicios (adaptándolos o modificándolos) o nuevos usos. Es un ejercicio analítico que deberían de realizar todas las empresas cada cierto tiempo, más aún hoy en día que los cambios en los hábitos de consumo cambian muy rápido. Es lo que han aprovechado los nuevos negocios de fruterías, las hamburguesas o las clínicas dentales. Pero, como has visto, la estrategia no está exenta de riesgos, pues un nicho atractivo atrae a nuevos competidores como el panal a las abejas.

Si crees que tienes una oportunidad de crecimiento, deberás sopesar primero las barreras de entrada y de salida al nuevo nicho. Las barreras de entrada a las fruterías son mínimas, como has visto, y eso provoca un crecimiento explosivo de la oferta si hay rentabilidad asegurada. Si las barreras son altas, el proceso es más lento y entrarán menos competidores.

Por otro lado, analiza las barreras de salida. Salir de un nicho una vez dentro… ¿es costoso? Si es así, plantéate una estrategia a largo plazo y dótate de una fuerte diferenciación para poder mantenerte en el nicho una vez que este se sature.

La prudencia es una virtud, y en el mundo de la empresa una norma, al menos tal y como yo lo veo. Sé que el riesgo puede traer también beneficios, pero en situación de cambios constantes en el entorno, sigo pensando en la prudencia como guía.

Para tener éxito en una estrategia de nicho, como has visto, deberás tener en cuenta que, si el hueco en el mercado es interesante, éste se irá llenando de empresas. La rapidez en el llenado dependerá del atractivo que tenga (rentabilidad esperada) y del coste de las barreras de entrada, como he comentado más arriba. Ante esta certeza, si optas por entrar en un nicho, deberás fortalecer tu presencia en el mismo, estableciendo en lo posible características del producto o servicio que sean difíciles de imitar o muy costosos. Eso te permitirá cierta defensa.

A partir del minuto uno, tendrás que contar con una estrategia con visión a medio o largo plazo si tienes pensado permanecer en el nicho de forma rentable en el tiempo. Ello te obligará a realizar cambios e innovaciones constantes en el producto para contrarrestar a tu competencia. Y potenciar tu marca y tu comunicación, por supuesto. Tienes que ser capaz de crear vínculos duraderos con tus clientes para que, cuando la burbuja estalle, a ti no te afecte, o el efecto sea menor del esperado.

Hay empresas que entran y salen de nichos constantemente, por las bajas barreras de entrada/salida. Esto para mí es un error. Las pymes tienen que construir una imagen de marca respaldada en unos valores sólidos y constantes en el tiempo. De hecho, las grandes marcas siguen siendo fieles a sus principios guía, y les ha ido muy bien. Cuando algunas entran y salen de determinados mercados que no los suyos, buscando una rentabilidad a corto, suelen perder poco a poco la confianza de sus clientes.

Como siempre, te animo a que saques tus propias conclusiones sobre este fenómeno de las burbujas crecientes. Estrategia de nicho, sí, pero ten cautela y, sobre todo, visión a medio plazo.

Por cierto, hay otra burbuja a punto de explotar, si es que no lo ha hecho ya cuando este post vea la luz, las casas de apuestas. A la espera de una posible regulación legal del actual gobierno, no solo es una burbuja, sino que además aprovecha la tendencia de la gente al dinero fácil, cuando no atrae a ludópatas. Te dejo esta noticia donde explica el problema de estos negocios y como afectan a un creciente número de personas.