Como los viejos rockeros, el marketing que nunca muere.
Soy de los que todavía disfrutan con la música de los Rolling Stones. Puede sonar «viejuno» pero cuando descubres la esencia de un buen rock, aunque pase el tiempo, siempre la saboreas como la primera vez.
Cuando pensamos en el marketing, si fuera por lo que se ve hoy, gran parte de que se hace se cobija bajo un paraguas digital, donde algoritmos y automatizaciones son los reyes.
Los nuevos marketeros no son estrategas, son expertos en estas nuevas herramientas tecnológicas, al menos hasta que una IA les sustituya.
Sin embargo, si observas bien, hay muchas actuaciones de marketing que, modernizadas, siguen estando presente en el mercado, porque siguen conectando de forma más cercana y conocida con las personas.
El buen marketing, como el buen rock, no ha perdido su esencia, aunque lo parezca o nos intenten convencer de ello. Si lo piensas, puede cambiar la tecnología, pero lo que nunca cambiará serán los deseos de las personas y la apreciación de una verdadera conexión humana.









