Pon a revisión tu marca, quizás encuentres cosas que no te van a gustar.
Empezar la casa por el tejado suele ser algo habitual en los equipos de Marketing.
O lo que es lo mismo, dedicarse a «vender la moto» antes de pararse a pensar si la moto está en condiciones de ser vendida, lo cual suele ser muy habitual.
Porque la publicidad, la comunicación, las RRPP y otras bonitas y atractivas actuaciones de marketing nunca deberían arrancar sin antes saber si nuestra marca ha recibido una profunda puesta a punto. O, en otras palabras, si está en condiciones de atender de forma satisfactoria lo que nuestros clientes esperan de ella.
Si no es así, no solo estaremos tirando por el desagüe tiempo, esfuerzo y recursos, sino que estaremos defraudando a nuestros clientes, además de dañar a nuestra marca.
El ejemplo de Bristish Airways, que supo darse cuenta de esto después de algunos reveses en su percepción de marca, nos puede servir de ejemplo y motivación para plantearnos algunos cambios en nuestro marketing.
Porque, a veces, un paso atrás puede suponer muchos pasos hacia delante en el futuro, aunque te encuentres con cosas que no te vayan a gustar.









